Martes, 1 de febrero, 2011, 8:37 AM.
En el principio érase el
nin, “espíritu bajo disciplina,” y de ahí surgió el sennin, el “maestro-sabio
del nin,” el maestro-estratega, el sabio-iluminado de la Quinta Dimensión.
Ubicación: Segunda planta del Instituto
KAIZEN Center de MAMBA-RYU.
Estado Afectivo: Sereno.
Estado físico:
Dolorido, cansado, hambriento – ¡no queda avena en la casa!
El Ojo del Águila: Ya hemos aconsejado a un par de alumnos/discípulos, respondido a
correos, organizado misiones, y dictaminado condiciones (no negociamos con
terroristas). ¡Un día entero de trabajo y la mayoría siguen durmiendo! En fin, así
es.
Ayer
jugamos una terrible partida de ajedrez cometiendo errores garrafales al
principio, pero en la recuperación forzando al oponente a una posición
psicológicamente comprometida y estructuralmente ‘encajonada’ en la cual sus
propios esquemas mentales le llevaron a cometer un error clave que regalo la
partida: la ventaja de la experiencia, pero tomo buena nota del error, no
volverá a suceder..
Hay
tanto que enseñar de la vida en una simple partida de ajedrez o de go que nos llevan
a desdeñar por completo al descanso y al sueño mucho más, pero la psicología no
dispone cuando la fisiología impone. Mis alumnos están progresando de forma
excelente. No menciono nombres porque no creo adecuado violar así su
privacidad, pero ellos y ellas saben quiénes son y llegará el momento que se lucirán
y se les conocerá por sus propios méritos, que ante el ojo consumado y experto
de este lobo viejo son muchos por lucir; es un honor serviros como maestro.
Quiero alumnos que me superen, como mi hijo Jimmy me superó en competición convirtiéndose
en una estrella emergente en el judo internacional – lástima que una lesión crónica
y recurrente se volviera crítica acabara con su trayectoria a las olimpiadas.
Pero
eso era poco; en verdad no era nada, solamente una muestra de mi capacidad como
mentor. Cuando comencé el camino de entrenador de judo de mi hijo, convertido
ya en campeón nacional de USA, yo apenas sabía algo de judo. Sí, había ganado
mi porción de campeonatos, incluyendo un segundo puesto en la entonces
prestigiosa “CNE” (Canadian National Exhibition), pero no era nada comparado a
lo que acabé aprendiendo en el transcurso de nuestra ‘mutualidad’. Me recuerda
mucho a la película “Legendary” con John Sena; me refiero a la relación que
describen entre el padre como entrenador y el hijo mayor como atleta de lucha
olímpica.
Hay
una frase en la película, pronunciada por el actor afroamericano Danny Glover,
que dice “Algunas leyendas nacen de la lucha”. Y así es, y en precisamente en
el campeonato de la vida donde me considero medallista de oro olímpica porque,
en la lucha encarnizada del vivir, logré lo que pocas personas jamás se
imaginan posible: convertirme en el hombre que soñé ser.
Sé
que muchos dudan de mí, tantos me cuestionan, y muchos más me descartan. Las
que me conocen saben que me trae sin cuidado; al final no importa lo que otros
piensen de uno sino como uno se valora a sí mismo. La victoria está en ponerse
la meta y dedicarse a ella en lucha sin cuartel; y para mí, desde muy pequeño,
y día a día, esa meta es mi identidad.
Cada
noche, o madrugada, cuando me acuesto el saldo anterior se cancela; cada día me
levanto y la cuenta nueva comienza – los logros del pasado no valen – y tengo
que subir la cuesta de mi propia decisión de ser quién y qué he dictaminado
ser; el desafío digno consiste en lograr, escalar, negociar, coronar a cada
momento esa cima. De ahí que aparezco tan exageradamente intenso y tajante a
las personas que entran en mi esfera inmediata de contacto.
“Atreverte
a ser quién eres” es una disciplina en la que soy maestro consumado y a la que
puedo transmitir y enseñar. Mi ‘don’ por así decirlo, está en saber sacar el
potencial en las personas, en forjar el “campeón de la vida” que existe latente
en cada una de ellas; pero para eso uno tiene que desempeñar la tarea de vencer
al enemigo que cada uno lleva en su interior,
enemigo que se sustenta con su miedo y que se escuda y arma con su
apatía, ignorancia y soberbia.
Lamentablemente
para ellos, y de gran decepción para mi, ese enemigo es en la mayoría de las
veces inexpugnable. Con mis hijos mayores tuve cierta ventaja de posición, pero
lamentablemente con ellos aún no tenía la experiencia y la sabiduría que tengo
ahora, y como resultado veo mis faltas anteriores reflejadas en ellos; como
dicen: ¡Qué cruel es la sabiduría cuando no ofrece ventaja al sabio! Y con los
pequeños… pues un sistema jurídico corrupto, racista, e injustamente absurdo,
junto con una madre despiadadamente egoísta, y rica – al son de $250,000
gastados en abogados – tras 5 años de batalla, casi ha eliminado esa
posibilidad. ¡Que gran crimen! Nadie puede comenzar a apreciar la inmensidad de
la tragedia en esa historia que está por contar y por desenlazarse.
Algunas
personas, entre dientes y por lo bajito, dicen “si [Shodai” es tan sabio cómo
es que acabo con cáncer.” Mi cáncer colorrectal comenzó en la forma de una
hemorragia – diarrea de sangre – cuando recibí el 13 de octubre del 2006,
aproximadamente a las 5:55 PM, la noticia de la violación sexual de mi hijo Alex
de cinco años de edad por obra de muchachos mayores con los cuales su madre le había
dejado a cargo mientras ‘atendía’ a su novio en su casa de Boston. Todo eso
tras una serie de batallas iniciales en la Corte de Familia de San Diego en las cuales el
sistema entero se aseguró de otorgarla el derecho de mudarse a pesar de la
evidencia de un documentado historial de viles e ilegales intenciones. Mis
hijos eran mi tendon de Aquiles, lo admito; ya no los tengo y eso dice mucho.
A
pesar de lo acontecido con Alex, adelantando como he dicho una gran historia
por contar, el mismo sistema apoyó y protegió al madre para que no perdiera la
guardia y custodia de los niños y aun la permitió impedir que mi hijo tuviera
terapia para evitar lo que saliera de la misma: las declaraciones de mi hijo
que confirmarían que la violación no fue un hecho aislado como aseguraba la
madre, sino que los chicos jugaban rutinariamente “al doctor” con él y con el
conocimiento de la madre – precisamente lo que mi hijo me confesaría, y que yo grabaría
y que los jueces americanos decidirían ignorar como evidencia contra la madre y
siempre en protección de la custodia de la misma.
Temiendo
que la verdad saliera a la luz, y continuando con los planes que se iniciaron
antes de la mudanza en el 2006, la madre, continuó con sus intenciones de
alienar a los hijos de mi y de poco a poco quitarme más y más derechos legales:
a mí, que había sido un padre tan dedicado que tras el divorcio consagraba tres
noches y tres días a la semana a mis hijos en mi propia casa. La mayoría de las
fotos en mi Facebook con ellos provienen de ese tiempo. No los he visto en dos
años y medio. La madre, es desacato a órdenes judiciales – cosa que siempre ha
hecho a su antojo y sin penalidad por parte de los jueces – no contesta el teléfono cuando llamo.
Admito
que el incidente y la batalla legal tuvieron tremendas repercusiones en mí,
repercusiones casi mortales pero de las cuales supe recuperarme, no sin
consecuencias, entre ellas grandes experiencias y conocimientos – sabidurías
inclusive. Pero aprendí, aprendí sobre el verdadero valor del concepto del
desapego y de la pérdida. Todo en la vida se puede perder, hasta la vida misma,
y todo se le puede quitar a uno salvo su propia identidad. Tuve, entre otras
cosas la suerte, entre otras muchas cosas, de tener una madre espartana que me
inculcó con la actitud de “con tu escudo o sobre él” – versión espartana de
“Cumplir o Morir, Cumplir Hasta Morir.”
La
vida es una guerra que se libra de batalla en batalla con recesos inesperados y
aleatorios para rearmar y reafirmar la estrategia; es una guerra en la cual la única
victoria es saber que tu causa es justa y tu compromiso es total, de nuevo:
Cumplir o Morir, Cumplir Hasta Morir. Pero para tener esa victoria hace falta
tener causa y hace falta tener compromiso – dos cosas que casi nadie tiene y
que casi todos desconocen por completo.
¿Comenzar
de nuevo? ¿Tener más hijos? ¡Jajaja! Pues claro, es totalmente posible, aunque
poco factible. No lo digo por mí personalmente, no soy de aquellos que se
definen por su edad sino por su vitalidad y es no me falta, pero la realidad es
que al menos que uno tenga las finanzas de un Ricky Martín para obviarse de la
necesidad de sociedad femenina en esa empresa, hay ciertos agravios. Las
mujeres que tendrían la madurez para reconocer y honrar mi concepto de
paternidad, de dar y exigir excelencia de los hijos para crear futuros
‘campeones de la vida’, han pasado sus mejores días de fertilidad y/o están
atosigadas y encadenadas por su propio bagaje; y aquellas con las posibilidades
por delante – que yo haya podido observar – son víctimas y reflejo del estupor general
que tanto rige en estos tiempos: sería tarea doble, batallar con la madre para
luego librar la batalla, complicada por la anterior, contra los mismo hijos y
para ellos. También lo he visto.
En
fin, y para completar esta anotación ya que la mañana se acaba y para terminar
de contribuir a mi impuesta cuota de producción literaria diaria, os ofrecemos
uno de mis cuentos favoritos, no sé si escritos antes o después del incidente
del 13 de octubre del 2006, pero antes eso si de mi Gran Entendimiento. Os
dejamos con “El Espíritu del Carcayú”,
“El
sendero a la cima se desvanecía de imprevisto en una niebla espesa que se
estrechaba delante de él como una cortina siniestra. Ensimismado en su
progreso, ni se detuvo ni cuestionó su presencia, sino que procedió adelante
resuelto en mantener su rumbo. No fue sino tras muchos pasos que se dio cuenta
del cambio completo de temperatura y de ambiente a lo que ahora de repente
parecía otro mundo: el clima cálido del monte se había substituido por un
paisaje casi ártico cubierto de nieve y envuelto en una neblina densa y
opresiva. Poco a poco su paso se fue deteniendo conforme a una extraña
sensación que se materializaba inesperadamente en su ser: el miedo.
“Al
principio fue una impresión que aparecería levemente al borde de su consciente
y él lo había simplemente ignorado, atribuyéndolo al cambio repentino y
dramático de temperatura y de humedad que impactaban su cuerpo medio desnudo y
recubierto de sudor. Gradualmente la sensación se había intensificado hasta el
punto en el que tuvo que atenderlo, considerarlo, ya que exigía de su atención.
“Estaba
bastante sorprendido por sus pensamientos y no sabía lo que en realidad
revelaban: ¿Falta de confianza? ¿Remordimiento? ¿Culpabilidad? ¿Soledad? ¿Qué
le estaba pasando? Estaba solo, consigo mismo, ¿por que iría a tener miedo?
Pero lo tenía, y de hecho estaba sobrepuesto de pavor. Deseaba gritar pero
sabía que sería tanto en vano como humillante que aquellos sentimientos, ya
patéticos que experimentaba por dentro se manifestaran al cosmos entero. Se
sentía pequeño e insignificante, como si todo lo que había logrado, o todo lo
que pudiera lograr no sumarían a más que el vacío interno en el cuál estaba
sumergido; era como si todo fuese nada, como si él mismo fuese nada; era como
si la enormidad del universo, de la naturaleza, de este mismo camino y de esta
misma montaña, a la cual él en plena arrogancia había desafiado, se le vinieran
de pronto encima y le dejaran aplastado en espíritu si no en cuerpo.
¿Corriendo con Lobos? ¿Nadando con Orcas? ¿Siguiendo el Águila, a su Águila en el cielo? ¡Que demonios!
¿Qué se había creído? ¿Algo especial? ¿Cómo se pudo haber engatusado de tal
modo? ¿Cómo era posible? ¿Por qué no se había ahogado con las Orcas en la
profundidad de la bahía en vez de acabar deseando no ser aquí, tan próximo a la cima? ¿Qué le pasaba? ¿Dónde
estaba su poder? ¿Su orgullo de
guerrero? ¿Por qué se había quebrado, ¡rajado!,
tan de pronto?
“Fue
en medio de esta bruma cerebral que su mente apenas detectó una sombra fugaz,
una mancha furtiva que lo hizo voltearse en un pánico enloquecido. ¿Qué fue
eso? “¿Me estoy volviendo loco también?,” gritó desamparado. Pero
conforme viraba repetidamente tratando de materializar en una imagen visual el
movimiento efímero a su alrededor y su razonamiento no acabada de decidir si
todo esto era real, sueño o alucinación, se dio cuenta de que estaba
desorientado, de que ya no conocía ni el camino de vuelta ni hacia dónde se
dirigía; estaba atascado, aturdido, y perdido. Fue en ese preciso instante que
llegó el primer ataque.
“Un
dolor cortante, escalofriante, le atravesó el cuerpo como una daga
de hielo rajándolo de rabo a cabo cortándole hasta la misma respiración; arqueó
la espalda en un espasmo involuntario de asombro y de agonía.
Boquiabierto y con los ojos grandes como platos giró compulsivamente en la
dirección del ataque mientras su cerebro revuelto trataba de concertar en
una realidad la inundación de sensaciones crípticas que sus sentidos le
ofrecían. Un auténtico terror se apoderó de él mientras involuntariamente
echaba mano a la fuente del dolor en su lumbar izquierdo solo para recobrarla
recubierta de la misma sustancia pegajosa y roja que le fluía ampliamente por
las nalgas y el revés de las piernas y que ahora le goteaba de la mano misma.
De nuevo prendió una ojeada momentánea de la sombra conforme se retraía en ni
se sabe qué dirección y su mente entretenía incluso explicaciones
supernaturales de lo que estaba aconteciendo. Desesperado, revisaba todo a su
alrededor pero sólo logró observar árboles y más árboles desvaneciéndose en la
blanca distancia. Nada tenia sentido y mientras tanto el terror se hacia
con su mera esencia, paralizándole hasta el pensamiento.
“El
segundo ataque le pilló en el flanco derecho y sintió claramente los detalles
de dientes que le atravesaban la piel y le hincaban en la carne causándole que
soltara un rugido de dolor. De nuevo viró en su alrededor tratando
de conectar visualmente con su asaltante, pero otra vez se había desvanecido en
el bosque sin huella alguna, como un fantasma, como una presencia invisible que
no dejaba a su paso más que heridas, dolor, y espanto. Los ataques ya
venían, y venían, cada vez con mayor velocidad y frecuencia. Su cuerpo estaba
rayado de sangre; sus piernas le fallaron y se cayó al suelo estremeciéndose en
agonía, chocado por la noción misma de que tanto dolor fuese posible ya que él
nunca . . . ¡no! ¡No era cierto! Un destello de memoria le transportó a ese
lugar y a ese momento, a ese . . . a ese niño indefenso . . . ¡pero el ya no
era niño! Una chispa de ira y de rabia que pronto se convertiría en una
llamarada de furia se le apoderaba, sobrepasando su terror, superando su
agonía. Nariz hinchada, dientes pelados y gruñendo como una fiera, su
rostro se había convertido en una máscara de ira salvaje; mientras tanto
recobraba los pies, ya no dispuesto a aguantar y evadir, sino propuesto a perseguir
y destruir al demonio encabritado. Como si sorprendido por la nueva disposición
de su presa, la sombra materializó y reveló una faz igualmente espantosa
y temible: ¡la del sanguinario Carcajou!
“Ambos
oponentes se flanqueaban en una batalla a la muerte en la cual el Carcajou ya
no contaba con la posesión ni del espíritu ni del corazón del hombre: ahora
tendría que luchar contra él “mano a mano,” desde afuera de su mente y cuerpo.
El hombre lo lanzó una patada pero el Carcajou ágilmente se retiró de su
camino; el animal-espíritu a su vez se lanzó para morder al hombre pero aquél
saltó hacia atrás y esquivó el ataque. Hombre y bestia atacaban y se
defendían, ninguno rindiendo mayor resultado hasta que de pronto el hombre,
sincronizando los movimientos del gran mustélido, logró conectar con una
patada feroz al hocico mismo del fantasma carnal, lanzándolo por los aires para
acabar rodando por la nieve, chillando como un perro azotado. Esto
enfureció al Carcajou, el cual, cegado de rabia y de odio, abandonó toda
precaución a los cuatro vientos y se proyectó en un gran salto hacia el
pescuezo mismo del hombre. En defensa el hombre alzó su antebrazo
izquierdo y lo ofreció como escudo y carnada para la cólera desatada del
Carcajou y de sus furiosas fauces. El Carcajou le atrapó el antebrazo en sus
poderosas mandíbulas y ambos, hombre y animal, escucharon como se quebraban los
huesos bajo la mordida implacable del Carcajou aún antes de que el hombre
sintiera la oleada de dolor que a los momentos le paralizaría completamente el
brazo izquierdo. Pero al guerrero nada le detendría; con la velocidad
vertiginosa que tan a menudo le distinguiría en batalla, se abalanzó hacia el
piso estrellando las espaldas del Carcajou contra la suelo, hincándole la
rodilla en el pecho e inmovilizándolo en la nieve. En una despeluznante y
frenética batalla continua de gruñidos humanos y animales, de garras
descuartizando y desgarrando carne, y de sangre y carne humana salpicando todas
las direcciones, el hombre bateo implacablemente a la bestia con su puño
derecho hasta que el Carcajou permaneció una masa inerte de huesos quebrados,
carne magullada, y tejido y pelaje aplastados. Es cuestionable si
el hombre ni siquiera se diera cuenta de que los huesos de su propia mano se partieran
bajo el tremendo e inexorable diluvio de impactos que impartió al
espíritu-animal.
“No
dejó de golpear hasta que su brazo dejara de responder a los impulsos de su
voluntad, mucho después de que el cadáver había ya cedido el dominio de la
mordida y la posesión de la vida misma. Con el pecho aún jadeando del
esfuerzo y con los nudillos blancos de apretarse los puños se le voltearon los
ojos hacia arriba conforme se caía hacia atrás, sentándose sobre los talones.
Su cuerpo se tambaleaba entre caerse de agotamiento y mantener su postura
erguida cuando de pronto volteó la cabeza hacia las alturas, y a nadie en
particular puso el grito en el cielo en un bramido primal de rabia,
desesperación y despego a todas las cosas, rugiendo: “¿Esto es todo? ¿Esto es
todo? ¿Esto y nada más? ¿Esto es lo que habéis mandado para destruirme?
¡No me importa! ¿Me oís? ¡AÚN SOY!” El repudio estremeció a la niebla misma,
reverberando entre los troncos y las ramas de los árboles para acabar en un eco
entre las montañas distantes. En la lejanía el trueno de una gran tormenta
vecina respondió a su llamado.
“Durante
horas o momentos, nadie lo sabe, se quedó ahí sentado, exhausto, a la vez vacío
y repleto. Finalmente, recuperándose sintió su poder surgir de nuevo y la
voluntad de seguir le elevó sobre los pies. Desorientado aún, su mente
tardó en reconocer como copos de nieve la materia blanca que acababa de notar
que le caía en la propia cara desde el cielo. Guerrero veterano que era,
tomó nota de sus múltiples heridas y laceraciones acordándose de uno de sus
refranes favoritos: guerrero sin
cicatrices nunca vio batalla. Después de un asesoramiento experto
decidió que no había mas remedio que seguir adelante, siempre adelante; ¿pero
hacia dónde? ¿En qué dirección? Buscando alrededor por una señal notó la figura
del Águila, de su Águila,
posando tranquilamente sobre una rama: supo así que ese era el Camino.
“Cuando
llegó cojeando hasta donde el Águila lo esperaba, miró hacia lo que había
dejado atrás. Se asombró cuando vio que el cadáver del Carcajou que había
abandonado ya no era esa masa inerte de huesos quebrantados y pellejo
aplastado, sino el cuerpo de un hombre – ¡de si mismo! Aún mas
sorprendido quedó cuando se dio cuenta de que las huellas en la nieve que conducían
de la arena de muerte hasta donde se erguía en ese momento no eran suyas, ni
siquiera las de un ser humano, sino las del Carcajou mismo.”
El ojo que se ve
El filo que se corta
No preciso escudo.
Jueves, 3 de febrero, 2011, 4:18 AM.
En el principio érase el
nin, “espíritu bajo disciplina,” y de ahí surgió el sennin, el “maestro-sabio
del nin,” el maestro-estratega, el sabio-iluminado de la Quinta Dimensión.
Hora: 4:18 AM.
Ubicación: Centro de Comando y Control del
Instituto KAIZEN Center de MAMBA-RYU.
Estado Afectivo: Despertando.
Estado físico:
Dolorido del entrenamiento del lunes.
El Ojo del Águila:
Nos acostamos tan agotados que no alcanzamos a apagar la segunda luz de la
lámpara al lado de la cama; amanecimos con la mano y el brazo donde cayó en el
fallido intento de apagar la luz y no nos movimos ni un en toda la noche.
Muchos sueños, sueños de preparaciones de un viaje con viejos conocidos.
El
ratón que descubrimos hace unos días ha eludido las trampas que anuncian que
funcionan sin cebo. ¡Ratón del KAIZEN Center, inteligente tuvo que ser! Iremos
al gimnasio pronto y desayunaremos en el club de nutrición de camino, no hay
otra, no hay leche para la avena. ¡Atrasadísimos en subir los videos del
Seminario de MAMBA y de Cine con Sabiduría! Me puse a editar uno para descubrir
que ya lo tenía de antes; hará falta algo de tiempo para entrar en papel al
respecto.
El
entrenamiento de estos días, o mejor dicho, el cansancio resultante del mismo, me
pesa; mi organismo tarda algo más en recuperar, en parte la edad, en parte la
falta de costumbre como consecuencia no por propia disposición sino por
imposición: gran adversidad de por sí por superar. Estamos entrando de nuevo en
pos de perfección de condición física, pero satisfaciéndonos con la excelencia
de la misma. “Exijo la perfección, me conformo con la excelencia.” Llevo mucho
tiempo exigiendo de mi cuerpo y lo entiendo cuando me comunica. Es como un
coche viejo con muchos kilómetros y al que le conoces cada sonido de cada
avería que ha tenido. Pero responderá. Al final, y pese a que a veces me he
sentido defraudado, traicionado por él, ha demostrado ser resistente y con
poderes recuperativos rayando con lo sobrehumano. Sin lugar a dudas sin su
infatigable apoyo la empresa de mi vida hubiera quedado en sueño.
7:11 AM Ya hemos meditado y hecho yoga mientras
estudiábamos un video de VIDA. Tremendo aprendizaje. Cuanta más atención pongo,
más aprendo y mayores son las interconexiones que veo con lo aprendido; mayor
es la sabiduría para crear, innovar, y enseñar: más largo es el camino que
tengo por delante, mayor es el impulso de mi paso.
7:44 AM.
Hora de ir a por el desayuno camino al
gimnasio. ¿Iremos en bicicleta? Sería buen ejercicio. ¿O iremos en coche?
Ahorraríamos en tiempo, y tendríamos energías para entrenar en los sacos en el
gimnasio. Además estamos a 6º, sería arriesgar la bronquitis con la que estamos
coqueteando… Razonado, dicho, y hecho. Habrá que ir a por gasolina. ¡Agh!
El Ojo del Águila: Al
final demasiado agotados para ir al gimnasio pero no dejamos de trabajar;
descubriendo que la cuenta de youtube.com ya tiene permiso para subir videos de
más de 15 minutos lo cual es un detalle que cambia la estrategia planificada de
difusión. Hemos creado un blog especial para cine con sabiduría para presentar
al estudio de “El Camino del Guerrero” como un curso con el cuestionario en el
centro del blog y con los videos en el margen izquierdo. Creo que será una
forma excelente de promover el programa y ahora con el permiso de subir videos
de una hora de duración el trabajo de subir videos se reduce como a un 10% del
anterior. En términos coloquiales: ¡Genial!
Pero
noto que estamos algo fuera de sincronía; hay nuevas variables que encajar en
la ecuación general y que estamos aún en el proceso de integrar para el mayor
KAIZEN gradual. La complejidad del tablero y los múltiples frentes con los que
hago malabares me han dejado algo abrumado y no lo eficiente que me gustaría,
pero hemos vuelto a una normalidad de horario y de control sobre mi tiempo.
En
realidad, me doy cuenta de que muchas veces el problema de la complejidad está
en cuales opciones mantener y cuales eliminar de raíz para que el mecanismo
decisional pueda operar con eficacia. El equilibrio entre dedicarme a mi propio
cultivo como Shodai; dedicarme al desarrollo de MAMBA como paradigma y
compendio de programas; y dedicarme a la promoción del Ryu son tres dimensiones
interrelacionados, interdependiente, necesarios, pero a veces en competencia
mutua. Fascinante. Pero lo que sí es cierto es que la dimensión de promover el
Ryu no funcionará nunca a base de un mercadeo tradicional sino en función de un
reclutamiento personal, del establecimiento de relaciones y contactos
particulares. Eso requiere una diplomacia propia del manejo de agentes de
inteligencia en el cual no hay reglas preestablecidas, sino adaptaciones a cada
caso particular.
Sólo
un maestro sennin pudiera entablar tal empresa.
El ojo que se ve
El filo que se corta
No preciso escudo.
Viernes, 4 de febrero, 2011
En el principio érase el
nin, “espíritu bajo disciplina,” y de ahí surgió el sennin, el “maestro-sabio
del nin,” el maestro-estratega, el sabio-iluminado de la Quinta Dimensión.
Ubicación: Centro de Comando y Control del
Instituto KAIZEN Center de MAMBA-RYU.
Estado Afectivo: Intenso.
Estado físico:
Dolorido del entrenamiento del lunes.
El Ojo del Águila:
1:50 PM. Día algo extraño compaginado por
el hecho de que estoy trabajando en la otra computadora y no estoy acostumbrado
al teclado. ¡Vaya últimas 24 horas que he tenido! ¿Por dónde empezar? Muchas
posibilidades. El sennin es un maestro de las posibilidades, del manejo de la
complejidad, de la toma de decisiones. Varios temas que abordar en la Bitácora de Shodai que en
parte ha competido por espacio y tiempo con el “Diario”, pero estoy definiendo
mejor los roles; siempre mejorando, SEMPER KAIZEN.
Grandes
descubrimientos en los últimos días, tremendos. Viene un detalle en particular
a la mente que enfatiza como ciertos temas han sido recurrentes en mi vida y cómo
he bebido del manantial profundo de esa fuente de sabiduría. Ayer, durante mi práctica
de yoga/estudio de VIPERS, vi por primera vez la caza de un conejo por parte de
un armiño. Un armiño es un mustélido, es decir, una especie de comadreja, mas
pequeño que un huron y de la misma familia que éste, y que la nutria y el
temible – y admirable – carcayú. Desde niño
en mis estudios de animales había leído como estos depredadores diminutos
mataban a los conejos de un mordisco en la nuca que los paralizaban, pero nunca
había visto escenas de la caza. ¡Es tremendamente impresionante! Para comenzar
la comadreja que más ágil que una rata e tan incansable como su primo mayor el
carcayú, es algo así como 10 veces más pequeña que el conejo; segundo, es más
lenta que el lagomorfo. La metodología del armiño se centra en pura
perseverancia y determinación, combinada con agilidad y precisión: El armiño
persigue al conejo hasta desgastarle y una vez cansado éste, el pequeño
gladiador se le echa encima a brincos hasta que da con el bocado preciso,
derriba al gigante con la habilidad de un judoka experto y lo sostiene, como
tal, inmovilizándolo hasta la muerte. ¡Fascinante! ¡Y es aún más fascinante, casi
cuarenta años después de haber leído tanto acerca de las facultades de este
animalito, el haber completado mi conocimiento sobre un tema que tanto me ha maravillado
con unas imágenes audiovisuales tan excelentes!
Y es ahí cuando me doy cuenta de algo: todos esos estudios sobre
depredadores afectaron mi carácter tremendamente a lo largo de su formación. La
relación estrecha que nuestros antepasados tenían con la naturaleza y que fue
objeto de inspiración a las tradiciones chamanísticas en busca de modelos de
poder, igualmente sirvió a los guerreros de antaño. El perder ese enlace con la
naturaleza debilita y empobrece el espíritu humano. La metáfora del cazador,
paradigmática del guerrero, nunca ha estado lejos de mi consciencia. Podría, en
gran parte describir muchas de mismas actividades, y costumbres, en términos de
la adquisición o desarrollo de atributos reales de diversos cazadores – como la
perseverancia del lobo o la osadía y audacia del carcayú; o de atributos mitológicos,
como la sabiduría del dragón o la visión intuitiva al lince.
Hoy
en el gimnasio aumente el peso de mi “Press de Banca” de nuevo: 95 libras de
cada mancuerna, y en otros ejercicios también. A su vez, desde el lunes rebaje
kilo y medio de peso. En parte por dieta, en parte por ejercicio, pero también
simplemente por la influencia fundamental que ejercen los pensamientos sobre el
metabolismo del cuerpo. Estudios experimentales, por ejemplo, han confirmado
que simplemente imaginarte levantando pesas aumenta la masa muscular y la
fuerza, no tanto como las pesas mismas claro, pero de una forma significativa.
Esa misma capacidad, bien aplicada, ha sido una parte integra de mi
supervivencia y recuperación como resultado de mi “Gran Ocaso”. De hecho,
siempre he podido regular mi peso, la cantidad de grasa corporal, mentalmente;
los mecanismos que efectúan dicha regulación claramente son fisiológicos y todos
están bajo control directo del sistema nervioso central. Consiste en más o
menos tres funciones mediados por centros en el hipotálamo: (1) el aumento
mental del proceso metabólico general que lleva a la combustión de grasa aún
cuando descansas; (2) el impulso a hacer mas ejercicio; y (3) el control del
apetitito para las sustancias a ingerir. Esos tres autocontroles son
habilidades que podría enseñar a cualquier persona SERIA que deseara controlar
su peso, pero tendría que ser dentro de un programa general de desarrollo de
identidad. No funciona como un truco con el cual pudrieran seguir bebiendo
cerveza, comiendo helados, engullendo pizza, o aborreciendo el ejercicio como
el que abomina la intervención quirúrgica. No hay “balas de plata.”
He sentido los efectos del sobreentrenamiento, eso si, y por eso he
tenido que ser cuidadoso con mis tendencias a ser radical y tajante hasta el
agotamiento en todo lo que hago – parte de la madurez es saber no dejar que los
atributos se conviertan en faltas. Pero obviamente estoy contento con los
resultados – sin dudas para agosto (mi cumpleaños) a lo sumo habré recuperado –
sino superado – la potencia muscular del
que gozaba en mi años anteriores. Como artista marcial, como maestro, es
importante ser ejemplar en mi condición física; más importante es sin dudas
“mens sana in corpore sano”. Alcanzar niveles máximos de condición física ofrece
igual de posibilidades de desarrollo élite a la mente. Es como la relación
entre el software (mente) y el hardware (el cuerpo): por muy buenos programas
que tengas en tu computador, si ésta está averiada, llena de virus, fragmentada
o le falta de espacio en el CPU o el disco duro, no te van a funcionar bien
esos programas. Hay que mínimo mantener el cuerpo en forma para poder mejorar
el funcionamiento de la mente. No he oído de NADIE que se iluminara sin un
control, una disciplina de su cuerpo, sus hábitos alimenticios, sexuales, etc. Más
claro: si tenéis un apego incontrolable a la comida olvidaros de la iluminación
ya que estáis atascados en el nivel mas bajo del desarrollo del ser humano:
complaciendo los apetitos sensuales. Algún día escribiré sobre “¿Qué quiere el
ser humano?” según el Hinduismo en términos de su desarrollo espiritual.
2:29 PM Me estoy preparando poco a poco
para la batalla en las cortes americanas para la custodia de mis hijos, batalla
que corresponde a temas tendré que ver cómo presionar para que llegue hasta la Corte Suprema del
país. He batallado bien hasta ahora, con tenacidad y valor, pero sin el
conocimiento de precedentes y de leyes que tendría un buen abogado, mientras que
el lado opuesto dispuso de los recursos para contratar de los mejores. Tendré
que emprender un estudio profundo en un tema que no es solamente personal, sino
va a la causa general de los derechos del padre de familia, a la corrupción de
las cortes americanas, y a los derechos de las minorías de color a que se les
respete, valore, y proteja su herencia cultural étnica – algo terminantemente
contrario a la voluntad de la cultura dominante anglosajona y algo que
considero la continuación lógica al legado de Martín Lutero King, Jr. El
desafío digno.
El ojo que se ve
El filo que se corta
No preciso escudo.
Sábado, 5 de febrero, 2011, 9:34 PM
En el principio érase el
nin, “espíritu bajo disciplina,” y de ahí surgió el sennin, el “maestro-sabio
del nin,” el maestro-estratega, el sabio-iluminado de la Quinta Dimensión.
Ubicación: Pasillo frente a la Cocina y al lado del Salon
Principal del Instituto KAIZEN Center de MAMBA-RYU.
Estado Afectivo: Reflexivo.
Estado físico:
Incómodo pero relajado.
El Ojo del Águila:
He puesto la mesa auxiliar del Instituto que normalmente está ubicada en la
pared norte de la cocina en el pasillo y cara a la estufa. ¿Por qué? Por que
hace unos minutos cuando hablaba por teléfono me parecía ver al ratón, y poseído
de repente por una fascinación primordial me di cuenta de que instintivamente
me quedé inmóvil, como en trance, como al acecho, como… ¿cómo qué? ¡Como un
depredador! Y de ahí mi introspección, relacionada, aunque no lo parezca, a
mucha de la temática que hemos estado manejando en el Instituto.
De
niño, adolescente y adulto he rastreado y ‘cazado’ con la vista – mi gran ilusión
en un momento dado era ser cazador fotográfico y hasta eso tengo incorporado a
MAMBA – muchos mamíferos sobre todo, y algunas aves, en varios países
repartidos en dos continentes. Lo digo porque me podría cuestionar hasta qué
punto cualquier hábito mío pudiera ser representativo de la especie en general.
Pero ese detalle aparte, la pregunta que me vino a la cabeza fue la siguiente:
¿No será que ser cazador es nuestro arquetipo original de Identidad? En
realidad, no es cierto, esas cosas no me saltan a la cabeza como preguntas sino
como afirmaciones predeterminadas o si acaso cómo preguntas retóricas – la
respuesta afirmativa implícita. El hombre es cazador por naturaleza y todos los
atributos relacionados con ser cazador los encontramos en los arquetipos
derivados del mismo como son el del guerrero, del héroe, y del aventurero. He
dicho mucho con eso.
Pensé
que había visto al ratón, pero la naturaleza de las ilusiones ópticas son tales
la percepción e incluso la sensación, es condicionada por la imaginación, por
la expectativa (imaginación de lo que piensan que vendrás). Lo fascinante es
que llegue hasta a “ver” al ratón atrapado en la trampa y moviéndola levemente
para escaparse, todo un ejemplo de cómo la imaginación puede distorsionar la
percepción en la ausencia de una perspectiva clara. Dos temas para la bitácora:
“El Cazador: Arquetipo Original Humano” y “Imaginación y Percepción: El Color
del Cristal Imaginario con que se mira”. Se me acumulan el material para
escribir y el sueño. ¿Qué hacer? ¡Comer!
10:11 PM
Hablando de cazadores: ¡Delicioso filete!
Los
padres de un alumno me acaban de traer material que encargué por correo, dos
videos y un libro, sobre uno de los depredadores más repletos de superlativos
de toda la naturaleza. Estoy hablando, claro está, del dinámico e intrépido
carcayú, que por cierto, adelantando un poco la trama de los Cuentos de Omayok,
será un protagonista muy patente en la vida – y supervivencia – del Jefe Papis.
Para
desarrollar bien el personaje preciso de mucho material audiovisual y también por
escrito pero reciente. De hecho tengo una buena cantidad de material, una
mini-biblioteca, sobre el carcayú. Pienso crear cuentos en los que todos mis
animales favoritos tengan oportunidad de ser desarrollados, de lucir sus
atributos inspiradores, mientras que a la vez imparto aspectos de la filosofía
moral de MAMBA.
Con
“Nogha, el Carcayú” voy a probar algo de hipnochamanismo en la creación del
cuento, es decir, ‘transformándome’ en el animal en trance para enriquecer la
perspectiva narrativa. Para aquellos que han visto la película Avatar os diré
que la experiencia de la ‘metamorfosis’ chamánica – del chaman con su animal de
poder – se asemeja mucho a esa relación que tienen los seres humanos con sus
‘Avatares’, salvo que las características atribuidas al animal se le quedan
‘inmiscuidas’ en la personalidad del chaman. He empleado mi hipnochamanismo con
tremendos éxitos clínicos como hipnoterapeuta y atléticos como psicólogo
deportivo.
El
mentado filete solamente sirvió para darme más hambre. ¡Huevos fritos! Con
aceite de oliva español, ¡claro! (No os digo cuantos porque hasta yo mismo me
asustaría al leerlo.)
Mañana,
gazpacho ala Shodai, sano y salvador, pero esta noche toca hacer de lobo/carcayú
hambriento ante lo que caiga. ¡Por eso el ratón no se asoma!
Estas
trampas son una porquería, en vez de atraer a los ratones, seguro que los
espantan. Voy a comprarme un ratón, dejarlo en el suelo rodeado de trampas de éstas
para ver como reacciona. Seguro que se queda inmóvil, petrificado en medio y
espantado por el olor o algo de la trampa. Voy a filmarlo, subirlo a
Youtube.com y chantajear a la empresa para que me manden a alguien que
personalmente me saque el ratón de aquí – ¡con o sin sus trampas!
¡Lo
malo de empezar a levantar pesas, correr, etc., es que me abre un apetito
feroz! Por cierto, mis niveles de colesterol son óptimos y mi presión sanguínea
es ejemplar. ¡Al que me comente sobre la ‘dieta’ le tacho de mi lista en
Facebook!
10:52 PM.
Batallamos para quedarnos despiertos.
¿Qué parte de nosotros no quiero dormirse? ¡Ese sería el ‘niño-rebelde’ que
detestaba que de pequeño le mandaran a dormir a las 9:00 mientras que mama y
papa veían las comedias picaras! Jejeje. Hablando en serio, hay una ‘auto-intimidad’
que surge en mí cuando trabajo de noche. Cuando era mucho más joven que ahora,
ms hábitos y horarios laborales siempre tendían a ser “acostarme tarde, levantarme
de madrugada, y luego pillar una “power nap” por ahí. ¡Un tomate!
Mis
investigaciones informales sobre la cultura y psicología mexicana, o al menos
tijuanense, me confirman la existencia de la epidemia de madres solteras y
familias disfuncionales dominan y definen la sociedad, junto con los diagnósticos
de déficit de atención hiperactivo y negativismo desafiante.
El
tomate llenó el hueco. En verdad que nos gustan los excesos como son el
agotamiento físico y mental. No hay nada como arrastrarse a la cama tan cansado
que te levantes sin saber como llegaste – ¡y sin estupefacientes o alcohol! Me
recuerda a la sensación que se tiene cuando estás anestesiado y por unos
instantes sientes una ‘vibración’ y después despiertas en la sala de recuperación
– ¡delicioso!
11:22
PM. Volviendo al tema del cazador. Creo
que como civilización el occidente ha perdido su camino; si aceptamos que
nuestras identidad esencial es la del cazador – y eso creo que por mis estudios
de paleoantropología es más que evidente – entonces algo muy perverso ha
acontecido cuando identificamos como héroe a una ave cabeza-hueca por encima
del genio del coyote (yo no); cuando torcemos por un pajarito ambisexual’ y cabezón
‘por encima de un felino (yo no); o cuando protagonizamos a cuentos infantiles
con los tres jamones andantes (que deberían haber acompañado a mis huevos) en vez de con el digno cazador que degeneró en
el mejor amigo del hombre – me refiero al cuento de los tres cerditos y el lobo
feroz.
Y,
por cierto, tengo un comentario para todas esas mujeres que tanto se quejan de
que “ya no hay hombres” – algo con lo cual estoy totalmente de acuerdo, pero
que merece la pena calificar. Por un lado
no veis nada de malo con esta epidemia “metrosexual” que comienza cuando
Pablito en vez de querer echarle un pulso a su padre a ver si por fin le gana,
pasa de tales muestras de “agresividad masculina” y va directo a pederle
prestado a la madre la crema humectante o la mascarilla para hacerse una
‘facial’; y por otro lado no veis la clara conexión entre causa y efecto: sois
la causa al criar (léase consentir) a vuestros hijos como equivalentes a hijas,
y sufrís de los efectos cuando vuestros hijos son los “hombres que no son
hombres” de la presente y futuras generaciones. ¿De todos los personajes
heroicos que veis en las películas y que tanto os encantan – como Corazón de
León, Gladiador, Héctor de “Troya” etc. – que os oigo nombrar mucho – ¿cuantos
pasarían más tiempo en arreglarse el cabello que sus conquistas amorosas?
Fijaros bien en las cualidades que tanto admiráis en los hombres “épicos” y
daros cuenta que un hombre que no puede pasar por delante de un cristal sin
buscarse el reflejo, o que gasta tanto en peluquería como su pareja, no es sino
un narcisista tan enamorado de sí mismo que no le queda amor para dar a mujer o
a hijos. Y luego entre que criáis a esas brevas bípedas con peinados
afeminados, y contamináis el acervo genético perpetuando la especia con otra
generación de los mismos perdéis el derecho de protesta: ¿Cuántas no tenéis
hijas que adoran al Bieber-feto?
11:54 PM
Ya me lo han dicho desde que era chaval:
“eres de otra época,” pero os equivocáis – yo anuncio una nueva.
El ojo que se ve
El filo que se corta
No preciso escudo.
Domingo, 6 de febrero, 2011 3:52 PM
En el principio érase el
nin, “espíritu bajo disciplina,” y de ahí surgió el sennin, el “maestro-sabio
del nin,” el maestro-estratega, el sabio-iluminado de la Quinta Dimensión.
Ubicación: Pasillo frente a la Cocina y al lado del Salón
Principal del Instituto KAIZEN Center de MAMBA-RYU.
Estado Afectivo: Alzado.
Estado físico:
Helado; me molesta el hombro, tengo hambre.
El Ojo del Águila:
Ha sido una buena mañana; la breve carrera en la playa, trabajo con discípulos,
recuerdos de enseñanzas, y un humor reconocidamente poético que me inspira…
Me huele a poesía:
Es un día de fuerza,
De brío, de poder, de desafío,
De grandeza, de dignidades,
De bondades por dispensar…
De altivez, de perdón, de amor,
De promesas, de entrega,
Es un día de recuerdos,
De dolores ancestrales
De umbrales rebasados
De ausencias penosas
De gloriosas batallas por librar
De pueblos dementes por liberar
Es un día…
Del yugo cargado
De la marca indeleble del vil latigazo
Del regazo de una mujer tierna y
apasionada
Del recuerdo
Del olvido
De la lágrima que acude a ojo
Por aquel sentimiento tan mundano
Y del endurecimiento sobrehumano
Que lo destierra.
Es un buen día para morir
Pero mejor todavía para vivir
De la disciplina del acero
Del espíritu de diamante
De la flamante voluntad
Que sigue, sana o herida
Hacia la misión cumplida.
Es un día del pecho jadeante
De la pasión que irrumpe en la escena
Con el arrojo de una gran tempestad
Es un día de amistad,
De potencial y de ocaso
De avance y retraso en la marea
De la adversidad superada.
Es un día,
De la noche del jaguar
Del impar carcayú
Del tigre al acecho
Del “dicho y hecho” de este hombre salvaje
Que ganó de su propia sangre,
Sudor y lágrimas – un mar…
¡Su libertad!
Es un día del aullido del lobo,
Del eco de su llamada
De la misión dada y de la orden acatada
Del vuelo del águila
Y de la orca en sus aguas.
Y que yo supiera,
Es un día,
Un día…
Como otro cualquiera.
El ojo que se ve
El filo que se corta
No preciso escudo.
Domingo, 6 de febrero, 2011 4:48 PM
En el principio érase el
nin, “espíritu bajo disciplina,” y de ahí surgió el sennin, el “maestro-sabio
del nin,” el maestro-estratega, el sabio-iluminado de la Quinta Dimensión.
Ubicación: Pasillo frente a la Cocina y al lado del Salón
Principal del Instituto KAIZEN Center de MAMBA-RYU.
Estado Afectivo: Sereno, filosófico – pasó la hora del poeta, hora del pensador.
Estado físico:
Hambriento.
Poesías de “Tiempos de Miakoda”:
“En el sendero abierto”
En el sendero
abierto,
Limpio de huellas
Esperando a
aquellas de esos dos
Que juntos
quisieran caminar.
En el cielo
abierto,
Despejado de nubes,
Abierto sólo para
aquellos dos
Que se disponen a
volar.
En el futuro
abierto
Lleno de sueños
Dispuesto sólo para
aquellos
Que se atreven
juntos a imaginar.
“¿Cuánto tiempo
hace falta para todo aquello?”
Me preguntó ella.
“Depende,” le
respondí:
“Dos minutos para
hechizarte,
Dos para encantarte
Uno para
conquistarte
Y, si los dioses
así disponen,
Una vida para
amarte.”
“Las circunstancias”
Un abracito
El beso de una mano
El leve roce, suave y lozano
De tus labios
En mi mejilla
El olor de tu perfume
Quizás... de tu rubor
El sentir de tu cabello
El destello de tu sonrisa
Una brisa coqueta
¿De los vientos de tu pasión?
Una mirada deseosa
Llena de promesa
Un ardor que quema
Pero contenido por tu razón
El corazón palpita
Una puerta casi abierta
Descubre…
El futuro incierto
De lo posible.
El ojo que se ve
El filo que se corta
No preciso escudo.
Martes, 8 de febrero, 2011
En el principio érase el
nin, “espíritu bajo disciplina,” y de ahí surgió el sennin, el “maestro-sabio
del nin,” el maestro-estratega, el sabio-iluminado de la Quinta Dimensión.
11:07 AM
Ubicación: Sección no divulgada del
Instituto KAIZEN Center de MAMBA-RYU.
La poesía del día:
El Negri-blanco del Sennin:
Avivado y sosegado;
Sereno y excitado;
Animado e
inmutable;
Imperturbable y
electrizado;
Exaltado e
impasible;
Apacible y
apasionado;
Audaz y confiado
Enérgico, potente,
explosivo,
Sensual…
¡Excesivo!
Pero placidamente
controlado,
Equilibrado entre
osadía y disciplina,
Vive el Sennin:
“El rayo quiebra la
noche
Oigo una gota
Siempre al acecho.”
El Ojo del Águila,
el Espíritu del Carcayú: Anoche vi el “Cisne negro”, la tremenda
obra de Aronofsky – director de otra película favorita mía, “Pi: el orden del
caos” – aunque no lo supe hasta el final cuando me quede pasmado en la butaca
viendo los créditos, absorbiendo la belleza de una tremenda actuación, de una
maravillosa realización sobre un magnifico ballet – ¡el arte representando al
arte dentro del arte! Magnifico; aún lo proceso. ¡Es MAMBA!
No
creo que mucha gente la logre comprender, pero he decidido dedicar una
anotación en la bitácora de Shodai a la temática del “lado oscuro.” La película
se asemeja mucho, como creo que un alumno mío ya señaló, a mi cuento “El
Espíritu del Carcayú” en cuanto a la temática de enfrentar al lado oscuro y derrotarlo
para tomar su tremendo poder y ponerlo a nuestro servicio.
Otro
evento que me ha chocado mucho, hablando del carcayú, ha sido nueva información
sobre la vida de este magnífico mustélido que aprendí durante mi sesión de yoga
matutino mientras que estudiaba mi nuevo documental sobre este fascinante
animal. Mi interés en el carcayú, como he mencionado anteriormente en otros
escritos data a mi infancia cuando casi no había nada sobre él más que
anécdota, mito, y leyenda. Mis estudios, como todo lo que hago, tienen múltiples
propósitos. Por un lado estoy investigando para un cuento largo de Omayok en el
cual Nogha juega un papel decisivo en la vida del Jefe Papis y en la batalla
entre el orden y el caos – de Papis y sus aliados contra las fuerzas del malvado
Oyabun – para la estabilidad del mundo. En este cuento combinaré en mis
escritos las experiencias de trance en primera persona con la narrativa en
tercera persona. Para ello tengo que programar en sumo detalle aspectos de mi
inconsciente para “convertirme” en Nogha y luego narrar el mundo y la realidad desde
su perspectiva como carcayú.
Resulta
ser, curiosamente, que el carcayú no es el animal tan solitario que se le creía,
sino que un macho comparte un vasto territorio con varias hembras, a las cuales
ayuda con las crías, repartiéndose entre las camadas en su territorio, e
incluso escolta a las mamas con sus crías durante migraciones. Pero eso no fue
la sorpresa más grande: resulta ser que el carcayú es un “padre mentor” y que,
como lo describen los biólogos que lo han estudiado y seguido en la producción
de este documental, puede ser que su contribución a la enseñanza de las crías
sea precisamente al espíritu indomable que tanto distingue al carcayú como
animal. ¡Mucha tela para cortar aquí!
El ojo que se ve
El filo que se corta
No preciso escudo.
Miércoles, 8 de febrero, 2011
En el principio érase el
nin, “espíritu bajo disciplina,” y de ahí surgió el sennin, el “maestro-sabio
del nin,” el maestro-estratega, el sabio-iluminado de la Quinta Dimensión.
11:07 AM
Ubicación: Sección no divulgada del
Instituto KAIZEN Center de MAMBA-RYU.
La poesía del día:
A ti, por necia:
¿Qué te dije que te
haya molestado?
Poco importa, pero
para que sepas algo
A todos os llevo
por un camino
A ti, a mis otros
alumnos,
Tanto aquí como
lejos;
A todos mis lectores
A la gente que oye
de mí y que aún no me conoce
A todos los que me leerán
Mucho después de
que yo haya muerto
Todos entran
Con o sin su voluntad
Al laberinto de mi creación
Al de su libertad
Y allí,
En los pasillos de
mi designio
Pierden sus apegos
y cadenas
Y se encuentran, a duras
penas
Consigo mismos
¿Que me ibas a
decir?
¿Algo que yo ya no
sepa?
¿Me hablarías de tu
ira?
¿O de mi destreza
Como el maestro
Arquitecto de este
sendero
Con el que tú tropezaste
Y al que
Quieras o no,
irrevocablemente
Te vinculaste?
De “Tiempos de Miakoda,” por J. A.
Overton-Guerra.
El ojo
que se ve
El filo
que se corta
No
preciso escudo.
Jueves, 9 de febrero, 2011
En el principio érase el
nin, “espíritu bajo disciplina,” y de ahí surgió el sennin, el “maestro-sabio
del nin,” el maestro-estratega, el sabio-iluminado de la Quinta Dimensión.
5:55 AM
Ubicación: Sección no divulgada del
Instituto KAIZEN Center de MAMBA-RYU.
Estado Afectivo: Sereno.
Estado físico:
Soñoliento, adolorido del gimnasio de pesas y de trotar en la playa el día
anterior.
El Ojo del Águila, el Espíritu del
Carcayú: El silencio es la oportunidad infinita de la
expresión. Un nuevo día, un sinfín de posibilidades. El cambio: la inmutable
realidad. El futuro aparece como un flujo constante de oportunidades, de
circunstancias, de eventos; hay que tomar decisiones a cada momento; hay que
tener claridad de propósito y compromiso. La oscuridad antes del amanecer, es
noche aún, todos duermen, se oye en el silencio los ruidos de la noche; nuestro
día comienza. Somos veteranos, expertos. ¿De qué? ¿En qué? De la caza del poder
personal. Poder: la capacidad de realizar trabajo por unidad de tiempo.
Trabajo: fuerza aplicada por un espacio determinado. Poder: fuerza, espacio,
tiempo. El más poderoso es el que lograr desempeñar los objetivos que se
propone, el que aplica su fuerza por un tiempo en la esfera de su espacio. La
intensidad y calidad de la fuerza aplicada es la medida del poder. Ese es el
secreto: saber cómo determinar lo que se quiere hacer, y “abracadabra” – “así
como digo se hace” – dicho y hecho. Espacio: “paso a paso”. Tiempo: “momento a
momento”. Así es como se logran grandes cosas aun con pocos recursos
exteriores, siendo el recurso más grande del universo la aplicación diestra del
sistema más complejo, de la herramienta más sofisticada del universo: la mente
humana. ¿Qué es el Sennin? El maestro de la mente, de la mente estratégica. ¡Y así
comenzamos es día!
8:16 AM.
Solucionamos el problema del Capitulo 8
de Tiempos de Miakoda. Cuando me encuentro atrancado en un nudo creativo,
frente al cual estoy repleto de energía pero no encuentro la expresión adecuada
acostumbro a cantar, a bailar, o a hacer ‘sombra’ (combate simulado solo) con
armas, o a mano vacía. En retroanálisis, lo que acontece es que el canto es
otra expresión de la pasión artística en la cual la forma ya está definida en
las letras y en la música, y al cantar me toca a mí adaptarme a esa forma en
vez de crear la adaptación de la expresión, que es la esencia de mi
obstrucción: tengo el liquido pero me falta el envase.
Todos
tenemos que encontrar las formas de manejar nuestras mentes, de cruzar los
ríos, navegar los mares, escalar las montañas, y atravesar las junglas y forestas
de nuestra quinta dimensión para conseguir un rendimiento óptimo. En el canto
encuentro resonancia en la música, en la letra, una vibración que luego me
ayuda a encontrar otras conexiones creativas y cognitivas. También a veces
empleo películas, filmes, de la misma forma. De hecho un ritmo musical puede
ayudarme con el tempo de una poesía. Me acuerdo cuando le enseñe a mi hija
Jackie a escribir poesía le puse la canción de “We didn’t start the fire,” de
Billy Joel para que, sintiendo el ritmo y la rima, le ayudara a arrancar su
propia inspiración poética.
Como
dijo el poeta Gustavo Adolfo Becquer – ¡puede que no haya poetas, pero siempre
habrá poesía!
El ojo que se ve
El filo que se corta
No preciso escudo.
Lunes, 14 de febrero, 2011
En el principio érase el
nin, “espíritu bajo disciplina,” y de ahí surgió el sennin, el “maestro-sabio
del nin,” el maestro-estratega, el sabio-iluminado de la Quinta Dimensión.
5:37 AM
Ubicación: Sección no divulgada del
Instituto KAIZEN Center de MAMBA-RYU.
Estado Anímico: Sereno, en poder del Nin.
Estado físico:
Cansado, pero operacional, funcional.
El Ojo del Águila, el Espíritu del
Carcayú: Llevamos un ratito despiertos. Lo interesante
de la recién transparencia en nuestra vida es que la falta de producción es
inmediatamente delatadora, reveladora – no hay más que decir: los que saben
entienden y los que no entienden es que no saben. Lo importante es que aquí
estamos no obstante, reportándonos para servicio, y algo sorprendidos de
cuantos días han pasados desde nuestra última contribución. Las adversidades
son oportunidades para demostrar nuestro verdadero metal: nada que mereciera la
pena jamás se logró por hombre o mujer que no fuera diestro en superar la
adversidad, en perseverar bajo condiciones hostiles. Pero es Tiempo de Grandes
Espíritus y Leyendas, no de excusas, conformismos, o auto-conmiseraciones.
Mucho
ha sucedido, y hemos tenido oportunidad de mayor interacción social de la que
acostumbramos y eso es siempre enriquecedor. De hecho todo es enriquecedor
cuando uno vive de acuerdo a SEMPER KAIZEN y SEMPER ERUDITIO. Un MAMBA nunca se
deja definir por sus circunstancias, sino que encuentra la manera de que las
circunstancias sirvan su propósito: “shiken haramitsu daikomyo”, o dicho de
otra forma, hay que siempre encontrar la forma de convertir las adversidades en
oportunidades. Es lamentable ver como las personas se dejan acorralar por el
cerco de su propia desdicha, evitando ver tanto las auténticas causas de su
dolor como de su sufrimiento, ciegas a las soluciones posibles. Si dijera, en
mi estilo acostumbrado, radical y tajante: “así se pasan los años, revolcándose
en el lodazal de su problemática, justificándose en la historia de su
victimización (o sea, de cómo ellos no tuvieron la culpa), y gozando de su
autoconmiseración, en vez de hacer algo para cambiar su situación o estado”
sería en parte verdad, pero sería solamente una verdad que aplicara a aquellos
que hayan sido expuestos a unas enseñanzas que les diera esperanza, es decir, a
opciones. La mayoría no lo son, y por lo tanto no son culpables de sus esquemas
cognito-afectivos, ni de los círculos viciosos que perpetúan en sus vidas. De
hecho, son otros presos del presidio de la Matrix. Ahora bien, ¿cuánta
gente teniendo acceso a esas enseñanzas cambian? Poquísima. ¿Por qué? Porque
esa es la naturaleza de la humanidad, de ahí la labor de un
maestro-fundador-Sennin, o sea la mía, establecer las pautas para el Gran
Cambio. Y esa labor es el Desafío Digno, porque el ser humano es bien necio en
cuanto al cambio: nada le cuesta más que cambiarse a sí mismo.
Uno
de los aspectos que más limita a las personas es su supuesta, comúnmente
aceptada, discapacidad de controlar sus emociones; culturalmente se ha dado
como norma esa pasividad ante la manifestación de meros procesos
electroquímicos en el sistema nervioso central. Es una posición absurda, auto-derrotista,
pero “normal” en el sentido de popularmente aceptado, y es también la forma de
librarse de la responsabilidad de quiénes son y de dónde están. Ciertamente es
difícil, lo reconozco: no nací Shodai, ni mucho menos Sennin. En mi pasado he
tenido, como todos los “normales” una gama de emociones de tremenda intensidad.
Durante muchos, muchos años había temas de mi pasado, como mis experiencias con
el racismo por ejemplo, que me resultaban tan dolorosas solamente pensar en
ellas sentía tsunami emocional que me amenazaba literalmente con ahogarme; no
digamos la experiencia con la notificación de la violación de mi hijo Alex, y
en general todo aquello involucrado con mis experiencias con la Corte de Familia de San
Diego.
Bien,
digo esto porque esas experiencias, y muchas, muchas más, me dan autoridad al
decir que sí, sí se puede aprender a manejar las emociones, y nuestro estado anímico
es el algo que sí puede ser sujeto o al menos tremendamente moderado por nuestra
voluntad, por nuestros esquemas, por nuestro entrenamiento en el camino de la
vida, y ante todo – esto os resultará familiar – por nuestra Identidad. Es
decir, nos podemos “programar” a manejar nuestras emociones hasta el punto de
que nuestra conducta y nuestra felicidad no sean dependientes de ellas – eso no
significa que dejemos de sentir, ni de ser humanos: comenzaremos a ser una
índole superior de seres humanos: aquellos que usan sus capacidades cerebrales
en vez de ser victimas de las mismas. La formula es simple: primero uno tiene
que reconocer y aceptar que es posible cambiarlas; segundo uno tiene que
decidir que está en su mejor interés hacerlo; luego uno tiene que tomar la decisión
de hacerlo – no de ‘pretender’ sino de ‘hacer’; finalmente, uno tiene que
encontrar en un programa que le guíe en ese proceso. MAMBA es tal programa.
Con
el motivo de San Valentín dedicaré una anotación de la Bitácora de Shodai al
tema del amor, y de la emoción.
El ojo que se ve
El filo que se corta
No preciso escudo.
Martes, 15 de febrero, 2011
En el principio érase el
nin, “espíritu bajo disciplina,” y de ahí surgió el sennin, el “maestro-sabio
del nin,” el maestro-estratega, el sabio-iluminado de la Quinta Dimensión.
7:08 AM
Ubicación: Sección no divulgada del
Instituto KAIZEN Center de MAMBA-RYU.
Estado Anímico: Sereno, en poder del Nin.
Estado Físico:
Enérgico.
Afuera se oye el aguilucho de especie no
identificada. Bromeando nos lo figuramos Melquíades de los cuentos de Omayok.
El día comienza, lleno de posibilidades, de decisiones. Muchos correos sin
contestar, mucha batalla por librar; a cada instante de la vida existe un caos
de contingencias y por cada decisión que tomamos en el presente el futuro se va
determinando, formando, tomando un orden, y así, pasamos del caos al orden al
nuevo caos de otro presente que se nos viene encima. Cada momento que
decidimos, cuando decidimos y no simplemente nos dejamos llevar, el caos se va
organizando; con la voluntad de la decisión estratégica, disciplinada, domamos
el caos e imponemos orden en nuestra existencia. De ahí la tremenda importancia
del pensar estratégicamente, para ir poniendo orden en el caos del tiempo y del
espacio que se nos viene encima a cada instante.
El
“encantador de perros” – nos ha gustado mucho esa referencia como modelo de cómo
funciona nuestro KAIZEN Familiar. Por supuesto, las personas son mucho más
complejas, y en vez de modificar la conducta de un sólo animal tenemos que
trabajar la manada entera: el desafío está en proporción a la complejidad del
animal en cuestión, Más difícil aún es que no hay ejemplos que se les pueda dar
a las personas de una cómo una familia funcional debería ser; no hay modelos
que se enseñen de un hogar estable, ordenado, de un “Hogar KAIZEN” con el que
puedan orientarse. Formular una metodología sin mi intervención directa también
es un desafío. Por una parte cada familia es un caso particular, con su
historia, con sus antecedentes, todos muy presentes en la quinta dimensión de
sus miembros, en cada una de sus Cinco Esferas: el resultado acumulativo de
traumas, de hábitos alimenticios, de patrones generacionales, de abusos, de abandonos
– reales o fantaseados – etc. Cuando no hay una clara cadena de mando la
estrategia ha de ser diferente. El encantador de perros tiene la ventaja de por
un disfuncional que sea el amo como tal, tiene la autoridad clara de poder
mandar a su perro con el entrenador, el cual tiene una “manada funcional” para
guiar al animal en su formación; además de que tiene a un amo comprometido al
cambio. Raras veces los seres humanos se comprometen a nada que no sea de los
siete pecados capitales: Lujuria, Gula, Avaricia, Pereza, Ira, Envidia,
Soberbia; o de la Terna Anti-KAIZEN :
Ignorancia, Apatía, y Soberbia. Sin una patada en el trasero el ser humano no
hace nada positivo de gran índole.
En
demasiados casos la magia estará en cómo traer armonía, cómo entrar y con
nuestra presencia, de forma sutil, leve, sin que se den cuenta quizás – ¿sin
que se den cuenta de que estamos, ahora somos fantasmas, o invisibles? Jajaja –
lograr que los cambios se vayan imponiendo por autoridad sino por influencia
indirecta como la hipnosis ericksoniana. ¿Hipnotizar a toda una familia sin que
se den cuenta de ello? Así es, precisamente.
¡Idea!
¡En el segundo volumen de Maestros KAIZEN salen del Instituto Kaizen Center de
MAMBA-RYU y se desplazan a una familia disfuncional y están presentes todo el
día trabajando el KAIZEN Familiar, KAIZEN en el Hogar! ¡Brillante idea! ¿Se
puede hacer eso? ¡Más bien, se TIENE que hacer eso! ¡La creación de una
tradición de KAIZEN Familiar, de una metodología de reconstrucción familiar con
MAMBA KAIZEN es imperativa para la
PLAGA !
8:01 AM.
Hemos decidido que en “FITA – Fuimos
Guerreros” tendremos módulos de MAMBA KAIZEN para la Familia. En las
mini-presentaciones sobre temas individuales de cómo la disfunción social se
manifiesta y refleja en la familia, de donde origina, daremos módulos
instructivos a modo de pautas para implementar en los hogares-familia.
8:30 AM.
¡Hoy, Lord Ishmael cabalga de nuevo!
8:31 AM Conversación:
³ ¿Cómo
estás?
³ Funcional.
Reportándome.
³ ¿Reportándote?
¿A ti mismo?
³ Algo
así.
³ ¿Y
cómo lo haces?
³ Cumpliendo
conmigo mismo a cada momento.
El ojo que
se ve
El filo
que se corta
No
preciso escudo.
Martes, 15 de
febrero, 2011 2:22 PM
En el principio érase el
nin, “espíritu bajo disciplina,” y de ahí surgió el sennin, el “maestro-sabio
del nin,” el maestro-estratega, el sabio-iluminado de la Quinta Dimensión.
2:22 PM
Ubicación: Sección no divulgada del
Instituto KAIZEN Center de MAMBA-RYU.
Estado Anímico: Sereno, en poder del Nin.
Estado Físico:
Aletargado, como oso recién levantado de hibernación.
El Ojo del Águila. El espíritu del
carcayú: Interesantemente me acaban de
“diagnosticar”: la razón por la cual me interesa tanto “remediar las familias
disfuncionales sin padre” es que sufro de la carencia de la mía propia, es
decir, que en realidad no voy a ayudar a nadie sino a mí mismo. Me imaginé así:
un ánima atormentada que perdió a su familia en un trágico accidente pero que
por un extraño efecto causal de la física sobrenatural, del karma astrológico,
y de la matemática meta-quántica no muere sino que ‘existe’ como fantasma
errante, deambulando de hogar en disfuncional hogar, donde aparece de pronto,
como ángel de la nada, imponiendo su programa de MAMBA KAIZEN en familias sin
padre donde aparece de la nada y donde, de pronto y un día, cuando ya el perro
no se sube al sofá, cuando cada uno lava sus platos en horario de rotación
semanal, y cuando la oveja negra negativista desafiante con déficit de atención
por fin saca su primer 9 en matemáticas, desaparece sin huella sin que haya
pedido mayor pago que se le pulieran el aro y se le cepillaran las alas: el
Ángel del MAMBA KAIZEN, ¡Suena como toda una trama para una serie de cuentos! ¡El
Ángel del MAMBA KAIZEN! ¡Un nuevo blog! ¡Increíble! ¡Somos lo máximo colegas!
El ojo
que se ve
El filo
que se corta
No
preciso escudo.
Martes, 15 de
febrero, 2011 10:41 PM
En el principio érase el
nin, “espíritu bajo disciplina,” y de ahí surgió el sennin, el “maestro-sabio
del nin,” el maestro-estratega, el sabio-iluminado de la Quinta Dimensión.
10:41 PM
Ubicación: Centro de Comando y Control del
Instituto KAIZEN Center de MAMBA-RYU.
Estado Anímico: Sereno, en poder del Nin.
Estado Físico:
Un poco más descansado.
El Ojo del Águila. El espíritu del
carcayú: Trabajando ahora en los Cuentos de
Omayok, tomando un breve descanso. Salir y ver a la gente, tratar con gente es
siempre estimulante. Me da nuevas oportunidades para estudiar nuevos patrones,
observar reacciones, etc. Creo que el concepto de la familia nuclear como
modelo de molécula social del ser humano ya no sirve. Necesitamos otro
paradigma. Las personas no saben hacer familia, no saben ser madres, padres,
hermanos, hijos, dueños de mascotas, esposos, esposas, etc., es decir, no
sabemos vivir en molécula social: el ser humano no sabe SER humano, eso me
queda cada vez más claro. Sobrevivimos a pesar de nuestras faltas. Me doy
cuenta, recapacitando sobre mi vida, que a pesar de que aprendí muchas cosas de
libros, maestros, profesores, padre, madre, etc., la gran mayoría de lo que he
aprendido sobre el SER humano lo tuvo que integrar yo de muchas fuentes: no
aprendemos en ningún lugar la información más relevante sobre nuestra especie,
de cómo escoger una pareja, como disciplinar a nuestros hijos, como manejar
nuestras emociones, como resolver disputas con la pareja, cómo dividir las
tareas del hogar, como ser… como SER punto: como establecer una identidad. Todo
eso lo podemos ‘descubrir’, como lo hice yo, pero con tremendo esfuerzo y al
menos que uno esté tan dedicado como yo, no va a encontrar las respuestas o
para cuando tengo el conocimiento ya no le pueda servir personalmente: si me
hubiera tenido a mi como mentor cuando era chaval no hubiera cometido los
errores que cometí para que diera lugar al hombre que soy, que por supuesto me
encanta ser, pero no me hubiera sido preciso serlo: he tenido una gran vida,
tremenda, no la cambiaria por ninguna otra pero no se la desearía ni a mis
peores enemigos. De niño me di cuenta de que todos los grandes escritores
tuvieron grandes vidas, y sufrieron grandes pérdidas – terreno y fertilizante
– para su grandeza.
¡El
ratón! ¡Y en mi estudio privado en el segundo piso! ¡En el Centro de Comando y
Control! La regó. Ya mi tolerancia ha rebasado el límite. ¡Le dejé vivir porque
estaba ocupado en otras cosas y no tenia tiempo para hacerlo prioridad, pero
esto ya es descaro por su parte! ¡Mañana echo mano a la tecnología y colorín
colorado este mus músculos se ha terminado! ¡Este ratón es como Hitler, toma
Polonia y no se le para y ahora quiere Europa entera! Le dedicaré su poema
“Declaración de Guerra a un Ratón” y ya. Bueno, se me hace tarde y tengo mucho
que escribir. Demasiado se me queda en el tintero y la distracción del ratón es
un fastidio.
El
tema de las relaciones humanas pesa mucho; es un área en la cual MAMBA se
distingue sumamente de la artes marciales, del budismo, del Zen, del Taoísmo, y
traslapa, no tanto en principios pero sí en área y objetivo, con el
Confucionismo del cual deriva, y ciertamente toma del Ubuntu (filosofía
existencial/moral africana).
El ojo
que se ve
El filo
que se corta
No
preciso escudo.
Viernes, 18 de
febrero, 2011 4:53 PM
En el principio érase el
nin, “espíritu bajo disciplina,” y de ahí surgió el sennin, el “maestro-sabio
del nin,” el maestro-estratega, el sabio-iluminado de la Quinta Dimensión.
Ubicación: Salón Principal del Instituto
KAIZEN Center de MAMBA-RYU.
Estado Anímico: Sereno, en poder del Nin, tomando unos minutos de descanso entre los
asaltos de la batalla.
Estado Físico:
Más descansado, algo aturdido aún de la siesta tras una corta noche.
El Ojo del Águila. El espíritu del
carcayú: El artículo sobre el amor objeto de una
anotación de la Bitácora
de Shodai está en vías de desarrollo; decidí transformarlo en algo más
sustancial que mi mera opinión personal, e indagar en otras perspectivas –
filosóficas, psicológicas, fisiológicas, etc. – con respecto al mismo, es decir, será algo más
sustancial de lo que había planificado pero el tema amerita una escritura más
pausada, deliberada, profunda y extensa a la vez.
El
ratón descansa en paz en una bolsa de basura en el garaje; quería esperar a
acabar sus días y devolverlo al gran Vacío del Todo universal hasta que tuviera
tiempo de dedicarle una poesía, pero violó el santuario del Centro de Comando y
Control del Instituto Kaizen Center de MAMBA-RYU incurriendo en la ira de Némesis,
diosa de la venganza retributiva, la cuál se apoderó de mi, y guiando mis manos
en causa justa y moral, preparó la trampa de muelle y lo demás ni hace
historia. Viento y sombras con el/la.
Las
aguas caen del cielo, y los sonidos de las gotas en el patio trasero a mi
derecha, y del techo de cristal sobre el “jardín secreto” de la entrada a mi
izquierda, forman una sinfonía que se presta a una mediación, a simplemente
cerrar los ojos como estoy haciendo y dejarse llevar por el impacto de las
gotas sobre las diversas superficies y... entrando en un estado muy interno
donde solamente hay gotas, impacto… sonidos… es la calma de la naturaleza donde
nunca hay un silencio total pero si una armonía de sonidos que resulta
relajante… Hace tiempo que no…subimos el Kundalini…el sonido del ordenador… ¡Teléfono!
¡Rayos! Bueno… otro momento será. Jajaja.
OK,
ya estamos de vuelta… La lluvia cae más fuerte, el golpeteo de las gotas invita
a disolverse en ella …de hecho, creo que vamos a meditar ahora, aprovechando
los sonidos de la naturaleza: ¡hagamos una ‘Meditación de la Lluvia !’ Relajamos el
abdomen, la cara, los hombros, la boca, escaneamos el cuerpo por cualquier
rigidez o tensión muscular y lo aflojamos, los dedos diestramente encuentran
las teclas apropiadas aun con los ojos cerrados, las gota a nuestro alrededor,
diferentes lugares… sólo existen las gotas, leve conciencia de los movimientos automáticos
de los dedos, mas bien sólo sentimos el impacto de las yemas en las teclas, la
lluvia, fuerte, energía relajada pero decidida cae y resuena, sigue cayendo …
se renueva… solamente los sonidos de la lluvia… ¡Rayos! ¡Dejé el gchat
conectado! OK, que será, será… A ver quién es y qué quiere.
El ojo que se ve
El filo que se corta
No preciso escudo.
Lunes, 20 de
febrero, 2011 10:44 AM
En el principio érase el
nin, “espíritu bajo disciplina,” y de ahí surgió el sennin, el “maestro-sabio
del nin,” el maestro-estratega, el sabio-iluminado de la Quinta Dimensión.
Ubicación: Guarida privada del Instituto
KAIZEN Center de MAMBA-RYU.
Estado Anímico: Sereno, en poder del Nin, algo descansado.
Estado Físico:
Algo adolorido del hombro derecho – hay que volver al gimnasio – y de un espasmo
muscular en un viejo desgarre en el bíceps femoral derecho resultado de correr
en la arena blanda el viernes. Diría mi madre que mula vieja no está para
trotes largos.
El Ojo del Águila. El espíritu del
carcayú: No me acuerdo de cuando fue la última vez
que estuviera tan casado y que tuviera tanto sueño combinados como en los
últimos días. Mis actividades como Shodai Soke – “Maestro Fundador Director
General” – de un Ryu se extienden a interacciones públicas y no solamente
clases, seminario-talleres, consultas por una parte, o escritos por otra. Como
Shodai no basta solamente crear el paradigma de programas que es MAMBA, sino
también tengo que promover, reclutar y cultivar personas que constituirán la
siguiente generación de Maestros – y de ahí mi sucesor. Esta labor es mucho más
delicada y complicada que la de escribir un libro, guiar existencialmente a un
individuo o a un grupo, o dar clases de artes marciales. Identificar talento,
reclutar talento, cultivar talento requiere tiempo, destreza, psicología –
individual y social – política, y energía.
Reclutar
es como ir de caza y los mejores cazadores fallan un 85% de las veces: estamos
hablando de lobos, linces, tigres, guepardos, orcas, tiburones, etc. ¿Por qué
las fallas? ¿Por qué si lo único que ofrezco es la libertad mental, espiritual?
Simple: pocas personas quieren la responsabilidad que eso supone, es más fácil
gozar de su posición de victima miserable que ponerse de pie y lidiar con las
consecuencias – y consecuencias siempre hay. Las presiones contextuales son tremendas para
que se queden donde estén. Si la película de la Matrix no existiera tendría
que haber escrito yo mismo el libro – para nuestro trabajo en el Ryu el filme
“The Matrix” nos viene como anillo al dedo. Diferencias: yo no soy Morfeo en
busca de un Neo ‘mesías’; lo que busco es aumentar el número de la
‘resistencia’ y de formar a una nueva generación de Morfeos. Pero las
semejanzas superan las diferencias con creces, sobre todo, claro está, a nivel
metafórico. Aquí, está claro, al igual que en la Matrix , que las personas
que están aún conectadas – novios, novias, esposas, esposos, padres, hermanos, familiares
en general, amigos, clero, etc., etc. – constituyen parte, gran parte, la mayor
parte de las cadenas invisibles, grilletes impalpables, paredes intangibles que
encierran a las personas en el Laberinto de su Miseria Personal – en su Matrix.
Esa
es la ironía, la gran dificultad, que dicha construcción queda construida por
esquemas internos que fueron implantados y preprogramados por una cultura,
historia, religión, tradiciones familiares, etc., reforzada por los traumas y
las experiencias de toda una vida vivida en esos contextos, pero guardada,
patrullada, vigilada, protegida por influencias ajenas al verdadero mejor
interés personal del candidato, pero tremendamente influyentes no obstante. Aquí
es donde se comienza a ver que el ‘amor’ que tanto profesan las personas no es
sino un interés propio levemente disfrazado: prefieren verte preso con ellos y
sabotear tu intento de escape que verte libre. Eso no es amor, sino el máximo
egoísmo, y es lo que comúnmente pasa por amor en el ser humano. Toca eso con el
tema central de “Tiempos de Miakoda” y con el ensayo mío sobre el amor que
prometí ya hace días en la
Bitácora de Shodai. Muchos alumnos/as tremendamente
prometedores desaparecieron bajo el asedio de familiares – esposos/as, madres,
hermanos, etc. – aun después tremendas mejoras en el Ryu y después de no haber
encontrado ayuda en psicólogos, grupos religiosos, colegios, etc. ¿Motivo?
Precisamente su éxito en el programa en cuanto a los cambios provocados en
ellos suponían amenazas al control que ejercían estos otros “agentes” sobre sus
vidas.
Siempre
hay que dar a las personas el beneficio de la duda, y no importa cuantas veces
quedamos decepcionados hay que tener en cuenta que cada persona es cada
persona, y en su mezcla de soberbia, ignorancia y apatía, siempre hay espacio
para un rayo de entendimiento, de voluntad, y de humildad para que puedan
aprovechar las oportunidades que se les presente para su superación. La triste
verdad es más fácil matar a cien mil, un millón, que liberar a uno. El poder
destructivo, autodestructivo, supera miles de veces el poder de reconstrucción
de la identidad, que es precisamente lo que hace falta.
Para
guiar en una persona en ese procesa la relación transciende lo ‘profesional’ al
que estamos acostumbrados, como ‘terapeuta-paciente’, por ejemplo. Esa relación
es inútil para nuestro propósito. Somos Estrategas Existenciales, de estrategas
de vida, no mero ‘come-cocos’. La relación base para nosotros en el Ryu es la
de Sempai-Kohai, tan fundamental en el pensamiento y en la cultura oriental,
tan desconocido en la occidental. La relación Senpai-Kohai es una relación
sagrada, de honor, deber, entrega, compromiso total, que tiene sus fundamentos
en la relación jerárquica natural a nuestra especie. El Senpai aporta su
tutela, protección, disciplina, conocimiento y experiencia al Kohai; el Kohai a
su vez le debe obediencia, lealtad, y respeto a su Senpai. Además, el Kohai
tiene la responsabilidad de ayudar al Senpai en sus trabajos y tareas
personales. La entrega de su Senpai es algo que los Kohai tienen que honrar,
valorar y ganarse. No hay ‘reglas’ preestablecidas mas allá que esas – es tan
sencillo, y tan difícil como eso. Como Shodai de un Ryu aún sin maestros o instructores
que pudieran hacer de Sempais, todos en el Ryu son mis Kohais, lo cuál es
agotador, pero con cada miembro es una función que desempeño con plena dedicación,
honor, deber y pasión: SEMPER KAIZEN. Lo que más cuesta al latino, y al
occidental en general, es corresponder a ese tipo de compromiso total que hasta
ahora la verdad, no he visto ni de madres con sus hijos.
El ojo
que se ve
El filo
que se corta
No
preciso escudo.
Martes, 21 de
febrero, 2011 10:31 AM
En el principio érase el
nin, “espíritu bajo disciplina,” y de ahí surgió el sennin, el “maestro-sabio
del nin,” el maestro-estratega, el sabio-iluminado de la Quinta Dimensión.
Ubicación: Centro de Comando y Control del Instituto KAIZEN Center de MAMBA-RYU.
Estado Anímico: Sereno, en poder del Nin.
Estado Físico:
Funcional, en recuperación.
El Ojo del Águila. El espíritu del
carcayú: Hay un silencio profundísimo en el Instituto
KAIZEN Center de MAMBA-RYU. Me recuerda a la otra noche, el sábado, sobre la
cual escribí pero no colgué:
El silencio queda intermitentemente
interrumpido por el ‘metralleo’ de
granizo sobre el techo de cristal del ‘jardín secreto.’ Esta quietud contrasta
tremendamente con el ajetreo que, no ha ni 24 horas, llenaba el Salón Principal
donde me hallo presentemente. Ambos estados son de mi agrado, ambos me llenan,
ambos cumplen su función, ambos forman parte del contexto en el cuál me
desenvuelvo. El silencio interrumpido por sonidos que no aclaman mi atención en
estos instantes son oportunidades para oír mis voces interiores, el ‘yo’, el
‘YO’, etc. Anoche durante el seminario de “FITA – Fuimos Guerreros”, la energía,
el entusiasmo, las introspecciones, las contribuciones, el entendimiento
alcanzado, las ‘fichas’ que cayeron, la emoción con un número record de personas
– aún mucho menos de lo que deberíamos estar hospedando, pero un aumento
significativo – era que… ¿alentador?... por una parte, agotadora por otra
parte. ‘Sentir’ tantas mentes, sus reacciones a escenas de gran violencia es
agotador. Mi trabajo me requiere ese tipo de conexión empática que agota. Algún
día hablaré de él, ahora preciso de estar en silencio.
El
silencio es un estado que el Sennin cultiva mucho; ese hábito corresponde a
nuestra herencia como cazadores. El cazador cultiva el silencio, la quietud; lo
admira, lo busca, lo anhela, lo precisa. Ese momento es la calma antes de la
tormenta, de la explosión, de la matanza – o del fallido intento de la misma;
es el estado meditativo que todos deberíais buscar e inculcar en vuestras
vidas.
12:23 PM La reacción a mi Gazpacho ala Shodai es
paradigmática del mundo en general con respecto a MAMBA y con respecto a mí
mismo. La primera persona que se “atrevió” a hacer la receta acaba de
comunicarme que, sorprendentemente le gustó y que fue un gran éxito en toda su
familia. Es interesante, por no decir algo irritante – vale, es irritante, lo
admito – la reacción que obtengo de las personas – esa misma también – antes de
probar la receta. Por lo visto, por lo que tengo entendido, discutiendo este
mismo tema, las personas ven los ingredientes y simplemente no se imaginan que
vaya salir algo comestible, mucho menos tan sabroso como resulta ser una vez
que sobrepasan a sus perjuicios y se lazan a lo “desconocido”. (¡Por Zeus, que
es solamente una receta de cocina!) A lo que le respondí, “¿De verdad crees que
yo colgaría algo al público que no fuese excelente?” “Pues no, pero entiendo la
reacción de las personas,” Yo también la entiendo, la reacción quiero decir,
pero no me deja de fastidiar porque es metafórico, alegórico, paradigmático de
cómo reaccionan a todo lo MAMBA: prejuzgan sin siquiera comprender, y muchas
veces aún después de amplia oportunidad para ello – ¡estoy hablando hasta de
gente que debería saber mejor porque convivieron conmigo! Es cómo si de una
formula química quisieran saber como sabe una sustancia. ¡Imposible! Hay que
probarlo antes. De hecho, uno de los prejuicios más peyorativos, objeto del Capítulo
9 de Tiempos de Miakoda, es la comparación de MAMBA con la psicología – ¡como
comparar la obra completa de Mozart o de Bach o de Beethoven con el género del
narco-corrido! Simple: oyen que soy psicólogo y a eso se aferran y descuentan
todo lo demás que también soy y que entra en la “receta” de MAMBA para la
transformación personal, grupal, y organizacional. Piensan que “ya” lo tienen
comprendido, catalogado, y que ya no precisa el tema de mayor análisis. Demasiadas
veces en mis relaciones ‘personales’, con amistades o incluso con familiares ha
acontecido lo que sucede con mi receta de gazpacho: las personas han insistido
en “yo te conozco”, encasillándome en categorías de su limitado entendimiento, condenándoles
a cometer frecuentes y graves infracciones, irreverencias, impertinencias dentro
de la relación en vez de aceptar el “no, no me conoces porque no sabes lo que
soy,” e insistir en el “sí, sé lo que eres” a lo cual respondo con mero silencio,
ya que de necios es discutir con besugos. El resultado es predecible e
infalible. ¡Aún y pesar de toda mi experiencia, de todo mi conocimiento, de
todo mi Entendimiento, me sigue sorprendiendo a veces las personas con su suma
ignorancia, apatía, y soberbia!
1:32 PM Acaban de decirme que el sobre-cansancio se
nota en mis escritos ya que el número de erratas ha ascendido notablemente. “Not
cool!” No me sorprende. Ayer me equivoqué en el nombre la postura que estaba
enseñando, llamándola la posición “natural” en vez de la posición “neutral” –
¡nomenclatura que yo mismo había creado! El domingo mi hijo Jimmy también reparó
que me veía muy cansado – demasiado de hecho. Sí, la fatiga la llevo
arrastrando. Mi hijo quiso saber la causa. Le expliqué lo del fenómeno del “émpata”
– habilidad crucial para el Estratega Existencial y propia de un Sennin. El émpata
es la persona capaz de formar una “conexión empática”, es decir, de perspectiva
profundamente emocional, sintiendo, dentro de lo que cabe sin conexiones
directas a su sistema nervioso central, las emociones de otra persona – incluso
aquellas emociones que ella misma no sienta por bloqueos inconscientes que se
lo impiden, para lograr entender su perspectiva de la realidad, el motivo tras
su conducta, y hasta cierto punto sus pensamientos. Esas emociones, esa
conexión empática, se sienten en el vientre, o dependiendo, a veces en el
pecho. Es cómo en las películas policíacas cuando un detective que persigue a un
asesino en serie se conecta tanto con el psicópata que le ‘siente’ logrando
intuir sus próximos movimientos mediante un entendimiento empático de sus
motivaciones. Eso lo llamamos “leer” o “sentir” a una persona. No es un poder
en absoluto sobrenatural, sino simplemente una combinación de intuición y de deducción,
“deducción intuitiva”. Aquellas personas que convivimos violencia de pequeños,
sobre todo violencia doméstica, somos mucho más adeptos a ello: cuestión de
supervivencia intuir al entrar en la habitación si el horno estaba o no “para
bollos”. Claro, la experiencia de mi Gran Entendimiento destapó o aumentó
ciertas capacidades de esa índole. El problema es que cuando estoy en una situación
de alto conflicto que se presta a ese tipo de análisis (la conexión empática),
como en un seminario-taller, una consulta personal o más todavía, de familia, preciso
precisamente empaparme de las emociones más oscuras de los presentes para
entenderles. Un Sennin es un agujero negro para el lado oscuro de las personas
en el sentido de que no solamente lo absorbe sino que en el proceso con
frecuencia las personas en su presencia sacan su lado oscuro a relucir. De ahí
su tremenda capacidad de entender a las personas – igual que el detective
forense al psicópata – puesto que el lado oscuro es lo que domina, controla, y
dictamina, en la conducta humana. Pero conectar empáticamente al lado oscuro de
las personas es como tragar de su veneno y sin ser completamente inmune a él. El
punto es que por eso preciso de periodos de aislamiento, porque no soy inmune a
tales toxinas: me agotan. Ir al cine por ejemplo es diferente, no tengo
conexión con las personas a mi alrededor, entonces no los “leo” – al menos que
me detenga a observarlos. Me acuerdo cuando un alumno mío entró en mi presencia
y sin tener motivo alguno le pregunté por su novia – resultó ser que ella había
tenido un serio problema médico de índole muy personal. ¿Cómo lo supe? Simple:
“conexión empática”. También es una habilidad que me sirve para predecir las
reacciones de las personas, aun sin conocerlas, solo con tener cierta
información sobre sus patrones. Poco tiene que ver mi trabajo como Estratega
Existencial con el de un psicólogo.
El ojo que se ve
El filo que se corta
No preciso escudo.
Sábado, 25 de
febrero, 2011 6:19 AM
En el principio érase el
nin, “espíritu bajo disciplina,” y de ahí surgió el sennin, el “maestro-sabio
del nin,” el maestro-estratega, el sabio-iluminado de la Quinta Dimensión.
Ubicación: Recamara privada del Instituto KAIZEN Center de MAMBA-RYU.
Estado Anímico: Sereno, en poder del Nin.
Estado Físico:
Despertando.
El Ojo del Águila. El espíritu del
carcayú: La lluvia, el silencio, la tranquilidad,
el sonido de tráfico leve en la distancia, el cuerpo arrancando, el aguilucho
del parque, el sol tranquilamente amaneciendo: un nuevo dia, un sinfín de
posibilidades; hay una vibración leve en el pecho y el estomago que corresponde
al Kundalini del Sennin ajustándose a esa realidad. En pocos minutos el
despertador sonará y tendremos que iniciar los preparativos para la clase de
armas en el reducido dojo del garaje, mientras reconciliamos la realidad con
los sueños de la noche, con sistemas corporales con los que amanecimos
activados que nos recuerdan de su existencia, de su vigencia. Nadie comprendería
hasta que punto la dedicación a la causa, a la misión, a la visión impone la
programación de nuestro ser, programación reciproca entre el ‘Yo’ y el ‘YO’.
¿Cuántos años de disciplina, de visión, de intuición, de pasión, de decisión,
de claridad? Comenzamos solamente a compartir y en ese proceso recapitulamos,
el ‘Yo’ reconecta con decisiones, actos, pensamientos, experiencias,
aprendizajes, etc., del pasado dentro del proceso de una vida tan concentrada,
tan intensa, tan vivida, que un año son veinte, treinta… el despertador suena;
reintegrémonos a la batalla…
El ojo que se ve
El filo que se corta
No preciso escudo.

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