lunes, 15 de octubre de 2012

FEBRERO 2011


Martes, 1 de febrero, 2011, 8:37 AM.

En el principio érase el nin, “espíritu bajo disciplina,” y de ahí surgió el sennin, el “maestro-sabio del nin,” el maestro-estratega, el sabio-iluminado de la Quinta Dimensión.


Ubicación: Segunda planta del Instituto KAIZEN Center de MAMBA-RYU.
Estado Afectivo: Sereno.
Estado físico: Dolorido, cansado, hambriento – ¡no queda avena en la casa!  
El Ojo del Águila: Ya hemos aconsejado a un par de alumnos/discípulos, respondido a correos, organizado misiones, y dictaminado condiciones (no negociamos con terroristas). ¡Un día entero de trabajo y la mayoría siguen durmiendo! En fin, así es.

            Ayer jugamos una terrible partida de ajedrez cometiendo errores garrafales al principio, pero en la recuperación forzando al oponente a una posición psicológicamente comprometida y estructuralmente ‘encajonada’ en la cual sus propios esquemas mentales le llevaron a cometer un error clave que regalo la partida: la ventaja de la experiencia, pero tomo buena nota del error, no volverá a suceder..

            Hay tanto que enseñar de la vida en una simple partida de ajedrez o de go que nos llevan a desdeñar por completo al descanso y al sueño mucho más, pero la psicología no dispone cuando la fisiología impone. Mis alumnos están progresando de forma excelente. No menciono nombres porque no creo adecuado violar así su privacidad, pero ellos y ellas saben quiénes son y llegará el momento que se lucirán y se les conocerá por sus propios méritos, que ante el ojo consumado y experto de este lobo viejo son muchos por lucir; es un honor serviros como maestro. Quiero alumnos que me superen, como mi hijo Jimmy me superó en competición convirtiéndose en una estrella emergente en el judo internacional – lástima que una lesión crónica y recurrente se volviera crítica acabara con su trayectoria a las olimpiadas.

            Pero eso era poco; en verdad no era nada, solamente una muestra de mi capacidad como mentor. Cuando comencé el camino de entrenador de judo de mi hijo, convertido ya en campeón nacional de USA, yo apenas sabía algo de judo. Sí, había ganado mi porción de campeonatos, incluyendo un segundo puesto en la entonces prestigiosa “CNE” (Canadian National Exhibition), pero no era nada comparado a lo que acabé aprendiendo en el transcurso de nuestra ‘mutualidad’. Me recuerda mucho a la película “Legendary” con John Sena; me refiero a la relación que describen entre el padre como entrenador y el hijo mayor como atleta de lucha olímpica.

            Hay una frase en la película, pronunciada por el actor afroamericano Danny Glover, que dice “Algunas leyendas nacen de la lucha”. Y así es, y en precisamente en el campeonato de la vida donde me considero medallista de oro olímpica porque, en la lucha encarnizada del vivir, logré lo que pocas personas jamás se imaginan posible: convertirme en el hombre que soñé ser.

            Sé que muchos dudan de mí, tantos me cuestionan, y muchos más me descartan. Las que me conocen saben que me trae sin cuidado; al final no importa lo que otros piensen de uno sino como uno se valora a sí mismo. La victoria está en ponerse la meta y dedicarse a ella en lucha sin cuartel; y para mí, desde muy pequeño, y día a día, esa meta es mi identidad.

            Cada noche, o madrugada, cuando me acuesto el saldo anterior se cancela; cada día me levanto y la cuenta nueva comienza – los logros del pasado no valen – y tengo que subir la cuesta de mi propia decisión de ser quién y qué he dictaminado ser; el desafío digno consiste en lograr, escalar, negociar, coronar a cada momento esa cima. De ahí que aparezco tan exageradamente intenso y tajante a las personas que entran en mi esfera inmediata de contacto.

            “Atreverte a ser quién eres” es una disciplina en la que soy maestro consumado y a la que puedo transmitir y enseñar. Mi ‘don’ por así decirlo, está en saber sacar el potencial en las personas, en forjar el “campeón de la vida” que existe latente en cada una de ellas; pero para eso uno tiene que desempeñar la tarea de vencer al enemigo que cada uno lleva en su interior,  enemigo que se sustenta con su miedo y que se escuda y arma con su apatía, ignorancia y soberbia.

            Lamentablemente para ellos, y de gran decepción para mi, ese enemigo es en la mayoría de las veces inexpugnable. Con mis hijos mayores tuve cierta ventaja de posición, pero lamentablemente con ellos aún no tenía la experiencia y la sabiduría que tengo ahora, y como resultado veo mis faltas anteriores reflejadas en ellos; como dicen: ¡Qué cruel es la sabiduría cuando no ofrece ventaja al sabio! Y con los pequeños… pues un sistema jurídico corrupto, racista, e injustamente absurdo, junto con una madre despiadadamente egoísta, y rica – al son de $250,000 gastados en abogados – tras 5 años de batalla, casi ha eliminado esa posibilidad. ¡Que gran crimen! Nadie puede comenzar a apreciar la inmensidad de la tragedia en esa historia que está por contar y por desenlazarse.

            Algunas personas, entre dientes y por lo bajito, dicen “si [Shodai” es tan sabio cómo es que acabo con cáncer.” Mi cáncer colorrectal comenzó en la forma de una hemorragia – diarrea de sangre – cuando recibí el 13 de octubre del 2006, aproximadamente a las 5:55 PM, la noticia de la violación sexual de mi hijo Alex de cinco años de edad por obra de muchachos mayores con los cuales su madre le había dejado a cargo mientras ‘atendía’ a su novio en su casa de Boston. Todo eso tras una serie de batallas iniciales en la Corte de Familia de San Diego en las cuales el sistema entero se aseguró de otorgarla el derecho de mudarse a pesar de la evidencia de un documentado historial de viles e ilegales intenciones. Mis hijos eran mi tendon de Aquiles, lo admito; ya no los tengo y eso dice mucho.

            A pesar de lo acontecido con Alex, adelantando como he dicho una gran historia por contar, el mismo sistema apoyó y protegió al madre para que no perdiera la guardia y custodia de los niños y aun la permitió impedir que mi hijo tuviera terapia para evitar lo que saliera de la misma: las declaraciones de mi hijo que confirmarían que la violación no fue un hecho aislado como aseguraba la madre, sino que los chicos jugaban rutinariamente “al doctor” con él y con el conocimiento de la madre – precisamente lo que mi hijo me confesaría, y que yo grabaría y que los jueces americanos decidirían ignorar como evidencia contra la madre y siempre en protección de la custodia de la misma.

            Temiendo que la verdad saliera a la luz, y continuando con los planes que se iniciaron antes de la mudanza en el 2006, la madre, continuó con sus intenciones de alienar a los hijos de mi y de poco a poco quitarme más y más derechos legales: a mí, que había sido un padre tan dedicado que tras el divorcio consagraba tres noches y tres días a la semana a mis hijos en mi propia casa. La mayoría de las fotos en mi Facebook con ellos provienen de ese tiempo. No los he visto en dos años y medio. La madre, es desacato a órdenes judiciales – cosa que siempre ha hecho a su antojo y sin penalidad por parte de los jueces –  no contesta el teléfono cuando llamo.

            Admito que el incidente y la batalla legal tuvieron tremendas repercusiones en mí, repercusiones casi mortales pero de las cuales supe recuperarme, no sin consecuencias, entre ellas grandes experiencias y conocimientos – sabidurías inclusive. Pero aprendí, aprendí sobre el verdadero valor del concepto del desapego y de la pérdida. Todo en la vida se puede perder, hasta la vida misma, y todo se le puede quitar a uno salvo su propia identidad. Tuve, entre otras cosas la suerte, entre otras muchas cosas, de tener una madre espartana que me inculcó con la actitud de “con tu escudo o sobre él” – versión espartana de “Cumplir o Morir, Cumplir Hasta Morir.”

            La vida es una guerra que se libra de batalla en batalla con recesos inesperados y aleatorios para rearmar y reafirmar la estrategia; es una guerra en la cual la única victoria es saber que tu causa es justa y tu compromiso es total, de nuevo: Cumplir o Morir, Cumplir Hasta Morir. Pero para tener esa victoria hace falta tener causa y hace falta tener compromiso – dos cosas que casi nadie tiene y que casi todos desconocen por completo.

            ¿Comenzar de nuevo? ¿Tener más hijos? ¡Jajaja! Pues claro, es totalmente posible, aunque poco factible. No lo digo por mí personalmente, no soy de aquellos que se definen por su edad sino por su vitalidad y es no me falta, pero la realidad es que al menos que uno tenga las finanzas de un Ricky Martín para obviarse de la necesidad de sociedad femenina en esa empresa, hay ciertos agravios. Las mujeres que tendrían la madurez para reconocer y honrar mi concepto de paternidad, de dar y exigir excelencia de los hijos para crear futuros ‘campeones de la vida’, han pasado sus mejores días de fertilidad y/o están atosigadas y encadenadas por su propio bagaje; y aquellas con las posibilidades por delante – que yo haya podido observar – son víctimas y reflejo del estupor general que tanto rige en estos tiempos: sería tarea doble, batallar con la madre para luego librar la batalla, complicada por la anterior, contra los mismo hijos y para ellos. También lo he visto.

            En fin, y para completar esta anotación ya que la mañana se acaba y para terminar de contribuir a mi impuesta cuota de producción literaria diaria, os ofrecemos uno de mis cuentos favoritos, no sé si escritos antes o después del incidente del 13 de octubre del 2006, pero antes eso si de mi Gran Entendimiento. Os dejamos con “El Espíritu del Carcayú”,

            “El sendero a la cima se desvanecía de imprevisto en una niebla espesa que se estrechaba delante de él como una cortina siniestra. Ensimismado en su progreso, ni se detuvo ni cuestionó su presencia, sino que procedió adelante resuelto en mantener su rumbo. No fue sino tras muchos pasos que se dio cuenta del cambio completo de temperatura y de ambiente a lo que ahora de repente parecía otro mundo: el clima cálido del monte se había substituido por un paisaje casi ártico cubierto de nieve y envuelto en una neblina densa y opresiva. Poco a poco su paso se fue deteniendo conforme a una extraña sensación que se materializaba inesperadamente en su ser: el miedo.  

            “Al principio fue una impresión que aparecería levemente al borde de su consciente y él lo había simplemente ignorado, atribuyéndolo al cambio repentino y dramático de temperatura y de humedad que impactaban su cuerpo medio desnudo y recubierto de sudor. Gradualmente la sensación se había intensificado hasta el punto en el que tuvo que atenderlo, considerarlo, ya que exigía de su atención.

            “Estaba bastante sorprendido por sus pensamientos y no sabía lo que en realidad revelaban: ¿Falta de confianza? ¿Remordimiento? ¿Culpabilidad? ¿Soledad? ¿Qué le estaba pasando? Estaba solo, consigo mismo, ¿por que iría a tener miedo? Pero lo tenía, y de hecho estaba sobrepuesto de pavor. Deseaba gritar pero sabía que sería tanto en vano como humillante que aquellos sentimientos, ya patéticos que experimentaba por dentro se manifestaran al cosmos entero. Se sentía pequeño e insignificante, como si todo lo que había logrado, o todo lo que pudiera lograr no sumarían a más que el vacío interno en el cuál estaba sumergido; era como si todo fuese nada, como si él mismo fuese nada; era como si la enormidad del universo, de la naturaleza, de este mismo camino y de esta misma montaña, a la cual él en plena arrogancia había desafiado, se le vinieran de pronto encima y le dejaran aplastado en espíritu si no en cuerpo.  ¿Corriendo con Lobos? ¿Nadando con Orcas? ¿Siguiendo el Águila, a su Águila en el cielo? ¡Que demonios! ¿Qué se había creído? ¿Algo especial? ¿Cómo se pudo haber engatusado de tal modo? ¿Cómo era posible? ¿Por qué no se había ahogado con las Orcas en la profundidad de la bahía en vez de acabar deseando no ser aquí, tan próximo a la cima? ¿Qué le pasaba? ¿Dónde estaba su poder? ¿Su orgullo de guerrero? ¿Por qué se había quebrado, ¡rajado!,  tan de pronto?

            “Fue en medio de esta bruma cerebral que su mente apenas detectó una sombra fugaz, una mancha furtiva que lo hizo voltearse en un pánico enloquecido. ¿Qué fue eso? “¿Me estoy volviendo loco también?,” gritó desamparado.  Pero conforme viraba repetidamente tratando de materializar en una imagen visual el movimiento efímero a su alrededor y su razonamiento no acabada de decidir si todo esto era real, sueño  o alucinación, se dio cuenta de que estaba desorientado, de que ya no conocía ni el camino de vuelta ni hacia dónde se dirigía; estaba atascado, aturdido, y perdido. Fue en ese preciso instante que llegó el primer ataque.

            “Un dolor cortante,  escalofriante,  le atravesó el cuerpo como una daga de hielo rajándolo de rabo a cabo cortándole hasta la misma respiración; arqueó la espalda en un espasmo involuntario de asombro y de agonía.  Boquiabierto y con los ojos grandes como platos giró compulsivamente en la dirección del ataque mientras su cerebro revuelto trataba  de concertar en una realidad la inundación de sensaciones crípticas que sus sentidos le ofrecían.  Un auténtico terror se apoderó de él mientras involuntariamente echaba mano a la fuente del dolor en su lumbar izquierdo solo para recobrarla recubierta de la misma sustancia pegajosa y roja que le fluía ampliamente por las nalgas y el revés de las piernas y que ahora le goteaba de la mano misma. De nuevo prendió una ojeada momentánea de la sombra conforme se retraía en ni se sabe qué dirección y su mente entretenía incluso explicaciones supernaturales de lo que estaba aconteciendo. Desesperado, revisaba todo a su alrededor pero sólo logró observar árboles y más árboles desvaneciéndose en la blanca distancia.  Nada tenia sentido y mientras tanto el terror se hacia con su mera esencia, paralizándole hasta el pensamiento.

            “El segundo ataque le pilló en el flanco derecho y sintió claramente los detalles de dientes que le atravesaban la piel y le hincaban en la carne causándole que soltara un rugido de dolor.  De nuevo viró en su alrededor  tratando de conectar visualmente con su asaltante, pero otra vez se había desvanecido en el bosque sin huella alguna, como un fantasma, como una presencia invisible que no dejaba a su paso más que heridas, dolor, y espanto.  Los ataques ya venían, y venían, cada vez con mayor velocidad y frecuencia. Su cuerpo estaba rayado de sangre; sus piernas le fallaron y se cayó al suelo estremeciéndose en agonía, chocado por la noción misma de que tanto dolor fuese posible ya que él nunca . . . ¡no! ¡No era cierto! Un destello de memoria le transportó a ese lugar y a ese momento, a ese . . . a ese niño indefenso . . . ¡pero el ya no era niño!  Una chispa de ira y de rabia que pronto se convertiría en una llamarada de furia  se le apoderaba, sobrepasando su terror, superando su agonía.  Nariz hinchada, dientes pelados y gruñendo como una fiera, su rostro se había convertido en una máscara de ira salvaje; mientras tanto recobraba los pies, ya no dispuesto a aguantar y evadir, sino propuesto a perseguir y destruir al demonio encabritado. Como si sorprendido por la nueva disposición de su presa, la sombra materializó y reveló una faz igualmente espantosa  y temible: ¡la del sanguinario Carcajou!

            “Ambos oponentes se flanqueaban en una batalla a la muerte en la cual el Carcajou ya no contaba con la posesión ni del espíritu ni del corazón del hombre: ahora tendría que luchar contra él “mano a mano,” desde afuera de su mente y cuerpo. El hombre lo lanzó una patada pero el Carcajou ágilmente se retiró de su camino; el animal-espíritu a su vez se lanzó para morder al hombre pero aquél saltó hacia atrás y esquivó el ataque.  Hombre y bestia atacaban y se defendían, ninguno rindiendo mayor resultado hasta que de pronto el hombre, sincronizando los movimientos del gran mustélido,  logró conectar con una patada feroz al hocico mismo del fantasma carnal, lanzándolo por los aires para acabar rodando por la nieve, chillando como un perro azotado.  Esto enfureció al Carcajou, el cual, cegado de rabia y de odio, abandonó toda precaución a los cuatro vientos y se proyectó en un gran salto hacia el pescuezo mismo del hombre.  En defensa el hombre alzó su antebrazo izquierdo y lo ofreció como escudo y carnada para la cólera desatada del Carcajou y de sus furiosas fauces. El Carcajou le atrapó el antebrazo en sus poderosas mandíbulas y ambos, hombre y animal, escucharon como se quebraban los huesos bajo la mordida implacable del Carcajou aún antes de que el hombre sintiera la oleada de dolor que a los momentos le paralizaría completamente el brazo izquierdo. Pero al guerrero nada le detendría; con la velocidad vertiginosa que tan a menudo le distinguiría en batalla, se abalanzó hacia el piso estrellando las espaldas del Carcajou contra la suelo, hincándole  la rodilla en el pecho e inmovilizándolo en la nieve. En una despeluznante y frenética batalla continua de gruñidos humanos y animales, de garras descuartizando y desgarrando carne, y de sangre y carne humana salpicando todas las direcciones, el hombre bateo implacablemente a la bestia con su puño derecho hasta que el Carcajou permaneció una masa inerte de huesos quebrados, carne magullada, y tejido y pelaje aplastados.   Es cuestionable si el hombre ni siquiera se diera cuenta de que los huesos de su propia mano se partieran bajo el tremendo e inexorable diluvio de impactos que impartió al espíritu-animal.

            “No dejó de golpear hasta que su brazo dejara de responder a los impulsos de su voluntad, mucho después de que el cadáver había ya cedido el dominio de la mordida y la posesión de la vida misma.  Con el pecho aún jadeando del esfuerzo y con los nudillos blancos de apretarse los puños se le voltearon los ojos hacia arriba conforme se caía hacia atrás, sentándose sobre los talones. Su cuerpo se tambaleaba entre caerse de agotamiento y mantener su postura erguida cuando de pronto volteó la cabeza hacia las alturas, y a nadie en particular puso el grito en el cielo en un bramido primal de rabia, desesperación y despego a todas las cosas, rugiendo: “¿Esto es todo? ¿Esto es todo?  ¿Esto y nada más? ¿Esto es lo que habéis mandado para destruirme? ¡No me importa! ¿Me oís? ¡AÚN SOY!” El repudio estremeció a la niebla misma, reverberando entre los troncos y las ramas de los árboles para acabar en un eco entre las montañas distantes. En la lejanía el trueno de una gran tormenta vecina respondió a su llamado. 

            “Durante horas o momentos, nadie lo sabe, se quedó ahí sentado, exhausto, a la vez vacío y repleto.  Finalmente, recuperándose sintió su poder surgir de nuevo y la voluntad de seguir le elevó sobre los pies.  Desorientado aún, su mente tardó en reconocer como copos de nieve la materia blanca que acababa de notar que le caía en la propia cara desde el cielo.  Guerrero veterano que era, tomó nota de sus múltiples heridas y laceraciones acordándose de uno de sus refranes favoritos: guerrero sin cicatrices nunca vio batalla. Después de un asesoramiento experto decidió que no había mas remedio que seguir adelante, siempre adelante; ¿pero hacia dónde? ¿En qué dirección? Buscando alrededor por una señal notó la figura del Águila, de su  Águila, posando tranquilamente sobre una rama: supo así que ese era el Camino.

            “Cuando llegó cojeando hasta donde el Águila lo esperaba, miró hacia lo que había dejado atrás.  Se asombró cuando vio que el cadáver del Carcajou que había abandonado ya no era esa masa inerte de huesos quebrantados y pellejo aplastado, sino el cuerpo de un hombre – ¡de si mismo!  Aún mas sorprendido quedó cuando se dio cuenta de que las huellas en la nieve que conducían de la arena de muerte hasta donde se erguía en ese momento no eran suyas, ni siquiera las de un ser humano, sino las del Carcajou mismo.”

El ojo que se ve
El filo que se corta
No preciso escudo.



Jueves, 3 de febrero, 2011, 4:18 AM.

En el principio érase el nin, “espíritu bajo disciplina,” y de ahí surgió el sennin, el “maestro-sabio del nin,” el maestro-estratega, el sabio-iluminado de la Quinta Dimensión.


Hora: 4:18 AM.
Ubicación: Centro de Comando y Control del Instituto KAIZEN Center de MAMBA-RYU.
Estado Afectivo: Despertando.
Estado físico: Dolorido del entrenamiento del lunes.  
El Ojo del Águila: Nos acostamos tan agotados que no alcanzamos a apagar la segunda luz de la lámpara al lado de la cama; amanecimos con la mano y el brazo donde cayó en el fallido intento de apagar la luz y no nos movimos ni un en toda la noche. Muchos sueños, sueños de preparaciones de un viaje con viejos conocidos.

            El ratón que descubrimos hace unos días ha eludido las trampas que anuncian que funcionan sin cebo. ¡Ratón del KAIZEN Center, inteligente tuvo que ser! Iremos al gimnasio pronto y desayunaremos en el club de nutrición de camino, no hay otra, no hay leche para la avena. ¡Atrasadísimos en subir los videos del Seminario de MAMBA y de Cine con Sabiduría! Me puse a editar uno para descubrir que ya lo tenía de antes; hará falta algo de tiempo para entrar en papel al respecto.

            El entrenamiento de estos días, o mejor dicho, el cansancio resultante del mismo, me pesa; mi organismo tarda algo más en recuperar, en parte la edad, en parte la falta de costumbre como consecuencia no por propia disposición sino por imposición: gran adversidad de por sí por superar. Estamos entrando de nuevo en pos de perfección de condición física, pero satisfaciéndonos con la excelencia de la misma. “Exijo la perfección, me conformo con la excelencia.” Llevo mucho tiempo exigiendo de mi cuerpo y lo entiendo cuando me comunica. Es como un coche viejo con muchos kilómetros y al que le conoces cada sonido de cada avería que ha tenido. Pero responderá. Al final, y pese a que a veces me he sentido defraudado, traicionado por él, ha demostrado ser resistente y con poderes recuperativos rayando con lo sobrehumano. Sin lugar a dudas sin su infatigable apoyo la empresa de mi vida hubiera quedado en sueño. 

7:11 AM Ya hemos meditado y hecho yoga mientras estudiábamos un video de VIDA. Tremendo aprendizaje. Cuanta más atención pongo, más aprendo y mayores son las interconexiones que veo con lo aprendido; mayor es la sabiduría para crear, innovar, y enseñar: más largo es el camino que tengo por delante, mayor es el impulso de mi paso.

7:44 AM. Hora de ir a por el desayuno camino al gimnasio. ¿Iremos en bicicleta? Sería buen ejercicio. ¿O iremos en coche? Ahorraríamos en tiempo, y tendríamos energías para entrenar en los sacos en el gimnasio. Además estamos a 6º, sería arriesgar la bronquitis con la que estamos coqueteando… Razonado, dicho, y hecho. Habrá que ir a por gasolina. ¡Agh!


El Ojo del Águila: Al final demasiado agotados para ir al gimnasio pero no dejamos de trabajar; descubriendo que la cuenta de youtube.com ya tiene permiso para subir videos de más de 15 minutos lo cual es un detalle que cambia la estrategia planificada de difusión. Hemos creado un blog especial para cine con sabiduría para presentar al estudio de “El Camino del Guerrero” como un curso con el cuestionario en el centro del blog y con los videos en el margen izquierdo. Creo que será una forma excelente de promover el programa y ahora con el permiso de subir videos de una hora de duración el trabajo de subir videos se reduce como a un 10% del anterior. En términos coloquiales: ¡Genial! 

            Pero noto que estamos algo fuera de sincronía; hay nuevas variables que encajar en la ecuación general y que estamos aún en el proceso de integrar para el mayor KAIZEN gradual. La complejidad del tablero y los múltiples frentes con los que hago malabares me han dejado algo abrumado y no lo eficiente que me gustaría, pero hemos vuelto a una normalidad de horario y de control sobre mi tiempo.

            En realidad, me doy cuenta de que muchas veces el problema de la complejidad está en cuales opciones mantener y cuales eliminar de raíz para que el mecanismo decisional pueda operar con eficacia. El equilibrio entre dedicarme a mi propio cultivo como Shodai; dedicarme al desarrollo de MAMBA como paradigma y compendio de programas; y dedicarme a la promoción del Ryu son tres dimensiones interrelacionados, interdependiente, necesarios, pero a veces en competencia mutua. Fascinante. Pero lo que sí es cierto es que la dimensión de promover el Ryu no funcionará nunca a base de un mercadeo tradicional sino en función de un reclutamiento personal, del establecimiento de relaciones y contactos particulares. Eso requiere una diplomacia propia del manejo de agentes de inteligencia en el cual no hay reglas preestablecidas, sino adaptaciones a cada caso particular.

            Sólo un maestro sennin pudiera entablar tal empresa.

El ojo que se ve
El filo que se corta
No preciso escudo.



Viernes, 4 de febrero, 2011

En el principio érase el nin, “espíritu bajo disciplina,” y de ahí surgió el sennin, el “maestro-sabio del nin,” el maestro-estratega, el sabio-iluminado de la Quinta Dimensión.


Ubicación: Centro de Comando y Control del Instituto KAIZEN Center de MAMBA-RYU.
Estado Afectivo: Intenso.
Estado físico: Dolorido del entrenamiento del lunes.  
El Ojo del Águila:

1:50 PM. Día algo extraño compaginado por el hecho de que estoy trabajando en la otra computadora y no estoy acostumbrado al teclado. ¡Vaya últimas 24 horas que he tenido! ¿Por dónde empezar? Muchas posibilidades. El sennin es un maestro de las posibilidades, del manejo de la complejidad, de la toma de decisiones. Varios temas que abordar en la Bitácora de Shodai que en parte ha competido por espacio y tiempo con el “Diario”, pero estoy definiendo mejor los roles; siempre mejorando, SEMPER KAIZEN.

            Grandes descubrimientos en los últimos días, tremendos. Viene un detalle en particular a la mente que enfatiza como ciertos temas han sido recurrentes en mi vida y cómo he bebido del manantial profundo de esa fuente de sabiduría. Ayer, durante mi práctica de yoga/estudio de VIPERS, vi por primera vez la caza de un conejo por parte de un armiño. Un armiño es un mustélido, es decir, una especie de comadreja, mas pequeño que un huron y de la misma familia que éste, y que la nutria y el temible – y admirable – carcayú.  Desde niño en mis estudios de animales había leído como estos depredadores diminutos mataban a los conejos de un mordisco en la nuca que los paralizaban, pero nunca había visto escenas de la caza. ¡Es tremendamente impresionante! Para comenzar la comadreja que más ágil que una rata e tan incansable como su primo mayor el carcayú, es algo así como 10 veces más pequeña que el conejo; segundo, es más lenta que el lagomorfo. La metodología del armiño se centra en pura perseverancia y determinación, combinada con agilidad y precisión: El armiño persigue al conejo hasta desgastarle y una vez cansado éste, el pequeño gladiador se le echa encima a brincos hasta que da con el bocado preciso, derriba al gigante con la habilidad de un judoka experto y lo sostiene, como tal, inmovilizándolo hasta la muerte. ¡Fascinante! ¡Y es aún más fascinante, casi cuarenta años después de haber leído tanto acerca de las facultades de este animalito, el haber completado mi conocimiento sobre un tema que tanto me ha maravillado con unas imágenes audiovisuales tan excelentes!


          Y es ahí cuando me doy cuenta de algo: todos esos estudios sobre depredadores afectaron mi carácter tremendamente a lo largo de su formación. La relación estrecha que nuestros antepasados tenían con la naturaleza y que fue objeto de inspiración a las tradiciones chamanísticas en busca de modelos de poder, igualmente sirvió a los guerreros de antaño. El perder ese enlace con la naturaleza debilita y empobrece el espíritu humano. La metáfora del cazador, paradigmática del guerrero, nunca ha estado lejos de mi consciencia. Podría, en gran parte describir muchas de mismas actividades, y costumbres, en términos de la adquisición o desarrollo de atributos reales de diversos cazadores – como la perseverancia del lobo o la osadía y audacia del carcayú; o de atributos mitológicos, como la sabiduría del dragón o la visión intuitiva al lince.

            Hoy en el gimnasio aumente el peso de mi “Press de Banca” de nuevo: 95 libras de cada mancuerna, y en otros ejercicios también. A su vez, desde el lunes rebaje kilo y medio de peso. En parte por dieta, en parte por ejercicio, pero también simplemente por la influencia fundamental que ejercen los pensamientos sobre el metabolismo del cuerpo. Estudios experimentales, por ejemplo, han confirmado que simplemente imaginarte levantando pesas aumenta la masa muscular y la fuerza, no tanto como las pesas mismas claro, pero de una forma significativa. Esa misma capacidad, bien aplicada, ha sido una parte integra de mi supervivencia y recuperación como resultado de mi “Gran Ocaso”. De hecho, siempre he podido regular mi peso, la cantidad de grasa corporal, mentalmente; los mecanismos que efectúan dicha regulación claramente son fisiológicos y todos están bajo control directo del sistema nervioso central. Consiste en más o menos tres funciones mediados por centros en el hipotálamo: (1) el aumento mental del proceso metabólico general que lleva a la combustión de grasa aún cuando descansas; (2) el impulso a hacer mas ejercicio; y (3) el control del apetitito para las sustancias a ingerir. Esos tres autocontroles son habilidades que podría enseñar a cualquier persona SERIA que deseara controlar su peso, pero tendría que ser dentro de un programa general de desarrollo de identidad. No funciona como un truco con el cual pudrieran seguir bebiendo cerveza, comiendo helados, engullendo pizza, o aborreciendo el ejercicio como el que abomina la intervención quirúrgica. No hay “balas de plata.”

          He sentido los efectos del sobreentrenamiento, eso si, y por eso he tenido que ser cuidadoso con mis tendencias a ser radical y tajante hasta el agotamiento en todo lo que hago – parte de la madurez es saber no dejar que los atributos se conviertan en faltas. Pero obviamente estoy contento con los resultados – sin dudas para agosto (mi cumpleaños) a lo sumo habré recuperado – sino superado –  la potencia muscular del que gozaba en mi años anteriores. Como artista marcial, como maestro, es importante ser ejemplar en mi condición física; más importante es sin dudas “mens sana in corpore sano”. Alcanzar niveles máximos de condición física ofrece igual de posibilidades de desarrollo élite a la mente. Es como la relación entre el software (mente) y el hardware (el cuerpo): por muy buenos programas que tengas en tu computador, si ésta está averiada, llena de virus, fragmentada o le falta de espacio en el CPU o el disco duro, no te van a funcionar bien esos programas. Hay que mínimo mantener el cuerpo en forma para poder mejorar el funcionamiento de la mente. No he oído de NADIE que se iluminara sin un control, una disciplina de su cuerpo, sus hábitos alimenticios, sexuales, etc. Más claro: si tenéis un apego incontrolable a la comida olvidaros de la iluminación ya que estáis atascados en el nivel mas bajo del desarrollo del ser humano: complaciendo los apetitos sensuales. Algún día escribiré sobre “¿Qué quiere el ser humano?” según el Hinduismo en términos de su desarrollo espiritual.

2:29 PM Me estoy preparando poco a poco para la batalla en las cortes americanas para la custodia de mis hijos, batalla que corresponde a temas tendré que ver cómo presionar para que llegue hasta la Corte Suprema del país. He batallado bien hasta ahora, con tenacidad y valor, pero sin el conocimiento de precedentes y de leyes que tendría un buen abogado, mientras que el lado opuesto dispuso de los recursos para contratar de los mejores. Tendré que emprender un estudio profundo en un tema que no es solamente personal, sino va a la causa general de los derechos del padre de familia, a la corrupción de las cortes americanas, y a los derechos de las minorías de color a que se les respete, valore, y proteja su herencia cultural étnica – algo terminantemente contrario a la voluntad de la cultura dominante anglosajona y algo que considero la continuación lógica al legado de Martín Lutero King, Jr. El desafío digno.

El ojo que se ve
El filo que se corta
No preciso escudo.



Sábado, 5 de febrero, 2011, 9:34 PM

En el principio érase el nin, “espíritu bajo disciplina,” y de ahí surgió el sennin, el “maestro-sabio del nin,” el maestro-estratega, el sabio-iluminado de la Quinta Dimensión.


Ubicación: Pasillo frente a la Cocina y al lado del Salon Principal del Instituto KAIZEN Center de MAMBA-RYU.
Estado Afectivo: Reflexivo.
Estado físico: Incómodo pero relajado.
El Ojo del Águila: He puesto la mesa auxiliar del Instituto que normalmente está ubicada en la pared norte de la cocina en el pasillo y cara a la estufa. ¿Por qué? Por que hace unos minutos cuando hablaba por teléfono me parecía ver al ratón, y poseído de repente por una fascinación primordial me di cuenta de que instintivamente me quedé inmóvil, como en trance, como al acecho, como… ¿cómo qué? ¡Como un depredador! Y de ahí mi introspección, relacionada, aunque no lo parezca, a mucha de la temática que hemos estado manejando en el Instituto.

            De niño, adolescente y adulto he rastreado y ‘cazado’ con la vista – mi gran ilusión en un momento dado era ser cazador fotográfico y hasta eso tengo incorporado a MAMBA – muchos mamíferos sobre todo, y algunas aves, en varios países repartidos en dos continentes. Lo digo porque me podría cuestionar hasta qué punto cualquier hábito mío pudiera ser representativo de la especie en general. Pero ese detalle aparte, la pregunta que me vino a la cabeza fue la siguiente: ¿No será que ser cazador es nuestro arquetipo original de Identidad? En realidad, no es cierto, esas cosas no me saltan a la cabeza como preguntas sino como afirmaciones predeterminadas o si acaso cómo preguntas retóricas – la respuesta afirmativa implícita. El hombre es cazador por naturaleza y todos los atributos relacionados con ser cazador los encontramos en los arquetipos derivados del mismo como son el del guerrero, del héroe, y del aventurero. He dicho mucho con eso.

            Pensé que había visto al ratón, pero la naturaleza de las ilusiones ópticas son tales la percepción e incluso la sensación, es condicionada por la imaginación, por la expectativa (imaginación de lo que piensan que vendrás). Lo fascinante es que llegue hasta a “ver” al ratón atrapado en la trampa y moviéndola levemente para escaparse, todo un ejemplo de cómo la imaginación puede distorsionar la percepción en la ausencia de una perspectiva clara. Dos temas para la bitácora: “El Cazador: Arquetipo Original Humano” y “Imaginación y Percepción: El Color del Cristal Imaginario con que se mira”. Se me acumulan el material para escribir y el sueño. ¿Qué hacer? ¡Comer!

10:11 PM Hablando de cazadores: ¡Delicioso filete!

            Los padres de un alumno me acaban de traer material que encargué por correo, dos videos y un libro, sobre uno de los depredadores más repletos de superlativos de toda la naturaleza. Estoy hablando, claro está, del dinámico e intrépido carcayú, que por cierto, adelantando un poco la trama de los Cuentos de Omayok, será un protagonista muy patente en la vida – y supervivencia – del Jefe Papis.

            Para desarrollar bien el personaje preciso de mucho material audiovisual y también por escrito pero reciente. De hecho tengo una buena cantidad de material, una mini-biblioteca, sobre el carcayú. Pienso crear cuentos en los que todos mis animales favoritos tengan oportunidad de ser desarrollados, de lucir sus atributos inspiradores, mientras que a la vez imparto aspectos de la filosofía moral de MAMBA.

            Con “Nogha, el Carcayú” voy a probar algo de hipnochamanismo en la creación del cuento, es decir, ‘transformándome’ en el animal en trance para enriquecer la perspectiva narrativa. Para aquellos que han visto la película Avatar os diré que la experiencia de la ‘metamorfosis’ chamánica – del chaman con su animal de poder – se asemeja mucho a esa relación que tienen los seres humanos con sus ‘Avatares’, salvo que las características atribuidas al animal se le quedan ‘inmiscuidas’ en la personalidad del chaman. He empleado mi hipnochamanismo con tremendos éxitos clínicos como hipnoterapeuta y atléticos como psicólogo deportivo.

            El mentado filete solamente sirvió para darme más hambre. ¡Huevos fritos! Con aceite de oliva español, ¡claro! (No os digo cuantos porque hasta yo mismo me asustaría al leerlo.)

            Mañana, gazpacho ala Shodai, sano y salvador, pero esta noche toca hacer de lobo/carcayú hambriento ante lo que caiga. ¡Por eso el ratón no se asoma!

            Estas trampas son una porquería, en vez de atraer a los ratones, seguro que los espantan. Voy a comprarme un ratón, dejarlo en el suelo rodeado de trampas de éstas para ver como reacciona. Seguro que se queda inmóvil, petrificado en medio y espantado por el olor o algo de la trampa. Voy a filmarlo, subirlo a Youtube.com y chantajear a la empresa para que me manden a alguien que personalmente me saque el ratón de aquí – ¡con o sin sus trampas!

            ¡Lo malo de empezar a levantar pesas, correr, etc., es que me abre un apetito feroz! Por cierto, mis niveles de colesterol son óptimos y mi presión sanguínea es ejemplar. ¡Al que me comente sobre la ‘dieta’ le tacho de mi lista en Facebook!

10:52 PM. Batallamos para quedarnos despiertos. ¿Qué parte de nosotros no quiero dormirse? ¡Ese sería el ‘niño-rebelde’ que detestaba que de pequeño le mandaran a dormir a las 9:00 mientras que mama y papa veían las comedias picaras! Jejeje. Hablando en serio, hay una ‘auto-intimidad’ que surge en mí cuando trabajo de noche. Cuando era mucho más joven que ahora, ms hábitos y horarios laborales siempre tendían a ser “acostarme tarde, levantarme de madrugada, y luego pillar una “power nap” por ahí. ¡Un tomate!

            Mis investigaciones informales sobre la cultura y psicología mexicana, o al menos tijuanense, me confirman la existencia de la epidemia de madres solteras y familias disfuncionales dominan y definen la sociedad, junto con los diagnósticos de déficit de atención hiperactivo y negativismo desafiante.

            El tomate llenó el hueco. En verdad que nos gustan los excesos como son el agotamiento físico y mental. No hay nada como arrastrarse a la cama tan cansado que te levantes sin saber como llegaste – ¡y sin estupefacientes o alcohol! Me recuerda a la sensación que se tiene cuando estás anestesiado y por unos instantes sientes una ‘vibración’ y después despiertas en la sala de recuperación – ¡delicioso!

11:22 PM. Volviendo al tema del cazador. Creo que como civilización el occidente ha perdido su camino; si aceptamos que nuestras identidad esencial es la del cazador – y eso creo que por mis estudios de paleoantropología es más que evidente – entonces algo muy perverso ha acontecido cuando identificamos como héroe a una ave cabeza-hueca por encima del genio del coyote (yo no); cuando torcemos por un pajarito ambisexual’ y cabezón ‘por encima de un felino (yo no); o cuando protagonizamos a cuentos infantiles con los tres jamones andantes (que deberían haber acompañado a mis huevos)  en vez de con el digno cazador que degeneró en el mejor amigo del hombre – me refiero al cuento de los tres cerditos y el lobo feroz.

            Y, por cierto, tengo un comentario para todas esas mujeres que tanto se quejan de que “ya no hay hombres” – algo con lo cual estoy totalmente de acuerdo, pero que merece la pena calificar.  Por un lado no veis nada de malo con esta epidemia “metrosexual” que comienza cuando Pablito en vez de querer echarle un pulso a su padre a ver si por fin le gana, pasa de tales muestras de “agresividad masculina” y va directo a pederle prestado a la madre la crema humectante o la mascarilla para hacerse una ‘facial’; y por otro lado no veis la clara conexión entre causa y efecto: sois la causa al criar (léase consentir) a vuestros hijos como equivalentes a hijas, y sufrís de los efectos cuando vuestros hijos son los “hombres que no son hombres” de la presente y futuras generaciones. ¿De todos los personajes heroicos que veis en las películas y que tanto os encantan – como Corazón de León, Gladiador, Héctor de “Troya” etc. – que os oigo nombrar mucho – ¿cuantos pasarían más tiempo en arreglarse el cabello que sus conquistas amorosas? Fijaros bien en las cualidades que tanto admiráis en los hombres “épicos” y daros cuenta que un hombre que no puede pasar por delante de un cristal sin buscarse el reflejo, o que gasta tanto en peluquería como su pareja, no es sino un narcisista tan enamorado de sí mismo que no le queda amor para dar a mujer o a hijos. Y luego entre que criáis a esas brevas bípedas con peinados afeminados, y contamináis el acervo genético perpetuando la especia con otra generación de los mismos perdéis el derecho de protesta: ¿Cuántas no tenéis hijas que adoran al Bieber-feto? 

11:54 PM Ya me lo han dicho desde que era chaval: “eres de otra época,” pero os equivocáis – yo anuncio una nueva.

El ojo que se ve
El filo que se corta
No preciso escudo.








Domingo, 6 de febrero, 2011 3:52 PM
En el principio érase el nin, “espíritu bajo disciplina,” y de ahí surgió el sennin, el “maestro-sabio del nin,” el maestro-estratega, el sabio-iluminado de la Quinta Dimensión.


Ubicación: Pasillo frente a la Cocina y al lado del Salón Principal del Instituto KAIZEN Center de MAMBA-RYU.
Estado Afectivo: Alzado.
Estado físico: Helado; me molesta el hombro, tengo hambre.
El Ojo del Águila: Ha sido una buena mañana; la breve carrera en la playa, trabajo con discípulos, recuerdos de enseñanzas, y un humor reconocidamente poético que me inspira…

Me huele a poesía:

Es un día de fuerza,
De brío, de poder, de desafío,
De grandeza, de dignidades,
De bondades por dispensar…
De altivez, de perdón, de amor,
De promesas, de entrega,

Es un día de recuerdos,
De dolores ancestrales
De umbrales rebasados
De ausencias penosas
De gloriosas batallas por librar
De pueblos dementes por liberar

Es un día…
Del yugo cargado
De la marca indeleble del vil latigazo
Del regazo de una mujer tierna y apasionada
Del recuerdo
Del olvido
De la lágrima que acude a ojo
Por aquel sentimiento tan mundano
Y del endurecimiento sobrehumano
Que lo destierra.

Es un buen día para morir
Pero mejor todavía para vivir
De la disciplina del acero
Del espíritu de diamante
De la flamante voluntad
Que sigue, sana o herida
Hacia la misión cumplida.

Es un día del pecho jadeante
De la pasión que irrumpe en la escena
Con el arrojo de una gran tempestad
Es un día de amistad,
De potencial y de ocaso
De avance y retraso en la marea
De la adversidad superada.

Es un día,
De la noche del jaguar
Del impar carcayú
Del tigre al acecho
Del “dicho y hecho” de este hombre salvaje
Que ganó de su propia sangre,
Sudor y lágrimas – un mar…
¡Su libertad!

Es un día del aullido del lobo,
Del eco de su llamada
De la misión dada y de la orden acatada
Del vuelo del águila
Y de la orca en sus aguas.

Y que yo supiera,
Es un día,
Un día…
Como otro cualquiera.


El ojo que se ve
El filo que se corta
No preciso escudo.



Domingo, 6 de febrero, 2011 4:48 PM
En el principio érase el nin, “espíritu bajo disciplina,” y de ahí surgió el sennin, el “maestro-sabio del nin,” el maestro-estratega, el sabio-iluminado de la Quinta Dimensión.


Ubicación: Pasillo frente a la Cocina y al lado del Salón Principal del Instituto KAIZEN Center de MAMBA-RYU.
Estado Afectivo: Sereno, filosófico – pasó la hora del poeta, hora del pensador.
Estado físico: Hambriento.

Poesías de “Tiempos de Miakoda”:

“En el sendero abierto”

En el sendero abierto,
Limpio de huellas
Esperando a aquellas de esos dos
Que juntos quisieran caminar.

En el cielo abierto,
Despejado de nubes,
Abierto sólo para aquellos dos
Que se disponen a volar.

En el futuro abierto
Lleno de sueños
Dispuesto sólo para aquellos
Que se atreven juntos a imaginar.

“¿Cuánto tiempo hace falta para todo aquello?”
Me preguntó ella.

“Depende,” le respondí:
“Dos minutos para hechizarte,
Dos para encantarte
Uno para conquistarte
Y, si los dioses así disponen,
Una vida para amarte.”



“Las circunstancias”

Un abracito
El beso de una mano
El leve roce, suave y lozano
De tus labios
En mi mejilla
El olor de tu perfume
Quizás... de tu rubor
El sentir de tu cabello
El destello de tu sonrisa
Una brisa coqueta
¿De los vientos de tu pasión?
Una mirada deseosa
Llena de promesa
Un ardor que quema
Pero contenido por tu razón
El corazón palpita
Una puerta casi abierta
Descubre…
El futuro incierto
De lo posible.

El ojo que se ve
El filo que se corta
No preciso escudo.



Martes, 8 de febrero, 2011

En el principio érase el nin, “espíritu bajo disciplina,” y de ahí surgió el sennin, el “maestro-sabio del nin,” el maestro-estratega, el sabio-iluminado de la Quinta Dimensión.

11:07 AM
Ubicación: Sección no divulgada del Instituto KAIZEN Center de MAMBA-RYU.

La poesía del día:

El Negri-blanco del Sennin:
Avivado y sosegado;
Sereno y excitado;
Animado e inmutable;
Imperturbable y electrizado;
Exaltado e impasible;
Apacible y apasionado;
Audaz y confiado
Enérgico, potente, explosivo,
Sensual…
¡Excesivo!
Pero placidamente controlado,
Equilibrado entre osadía y disciplina,
Vive el Sennin:

“El rayo quiebra la noche
Oigo una gota
Siempre al acecho.”

El Ojo del Águila, el Espíritu del Carcayú: Anoche vi el “Cisne negro”, la tremenda obra de Aronofsky – director de otra película favorita mía, “Pi: el orden del caos” – aunque no lo supe hasta el final cuando me quede pasmado en la butaca viendo los créditos, absorbiendo la belleza de una tremenda actuación, de una maravillosa realización sobre un magnifico ballet – ¡el arte representando al arte dentro del arte! Magnifico; aún lo proceso. ¡Es MAMBA!

            No creo que mucha gente la logre comprender, pero he decidido dedicar una anotación en la bitácora de Shodai a la temática del “lado oscuro.” La película se asemeja mucho, como creo que un alumno mío ya señaló, a mi cuento “El Espíritu del Carcayú” en cuanto a la temática de enfrentar al lado oscuro y derrotarlo para tomar su tremendo poder y ponerlo a nuestro servicio.

            Otro evento que me ha chocado mucho, hablando del carcayú, ha sido nueva información sobre la vida de este magnífico mustélido que aprendí durante mi sesión de yoga matutino mientras que estudiaba mi nuevo documental sobre este fascinante animal. Mi interés en el carcayú, como he mencionado anteriormente en otros escritos data a mi infancia cuando casi no había nada sobre él más que anécdota, mito, y leyenda. Mis estudios, como todo lo que hago, tienen múltiples propósitos. Por un lado estoy investigando para un cuento largo de Omayok en el cual Nogha juega un papel decisivo en la vida del Jefe Papis y en la batalla entre el orden y el caos – de Papis y sus aliados contra las fuerzas del malvado Oyabun – para la estabilidad del mundo. En este cuento combinaré en mis escritos las experiencias de trance en primera persona con la narrativa en tercera persona. Para ello tengo que programar en sumo detalle aspectos de mi inconsciente para “convertirme” en Nogha y luego narrar el mundo y la realidad desde su perspectiva como carcayú.

            Resulta ser, curiosamente, que el carcayú no es el animal tan solitario que se le creía, sino que un macho comparte un vasto territorio con varias hembras, a las cuales ayuda con las crías, repartiéndose entre las camadas en su territorio, e incluso escolta a las mamas con sus crías durante migraciones. Pero eso no fue la sorpresa más grande: resulta ser que el carcayú es un “padre mentor” y que, como lo describen los biólogos que lo han estudiado y seguido en la producción de este documental, puede ser que su contribución a la enseñanza de las crías sea precisamente al espíritu indomable que tanto distingue al carcayú como animal. ¡Mucha tela para cortar aquí!

El ojo que se ve
El filo que se corta
No preciso escudo.






Miércoles, 8 de febrero, 2011

En el principio érase el nin, “espíritu bajo disciplina,” y de ahí surgió el sennin, el “maestro-sabio del nin,” el maestro-estratega, el sabio-iluminado de la Quinta Dimensión.

11:07 AM
Ubicación: Sección no divulgada del Instituto KAIZEN Center de MAMBA-RYU.

La poesía del día:

A ti, por necia:
¿Qué te dije que te haya molestado?
Poco importa, pero para que sepas algo
A todos os llevo por un camino
A ti, a mis otros alumnos,
Tanto aquí como lejos;
A todos mis lectores
A la gente que oye de mí y que aún no me conoce
A todos los que me leerán
Mucho después de que yo haya muerto
Todos entran
Con o sin su voluntad
Al laberinto de mi creación
Al de su libertad
Y allí,
En los pasillos de mi designio
Pierden sus apegos y cadenas
Y se encuentran, a duras penas
Consigo mismos
¿Que me ibas a decir?
¿Algo que yo ya no sepa?
¿Me hablarías de tu ira?
¿O de mi destreza
Como el maestro
Arquitecto de este sendero
Con el que tú tropezaste
Y al que
Quieras o no, irrevocablemente
Te vinculaste?

De “Tiempos de Miakoda,” por J. A. Overton-Guerra.

El ojo que se ve
El filo que se corta
No preciso escudo.



Jueves, 9 de febrero, 2011

En el principio érase el nin, “espíritu bajo disciplina,” y de ahí surgió el sennin, el “maestro-sabio del nin,” el maestro-estratega, el sabio-iluminado de la Quinta Dimensión.

5:55 AM
Ubicación: Sección no divulgada del Instituto KAIZEN Center de MAMBA-RYU.

Estado Afectivo: Sereno.
Estado físico: Soñoliento, adolorido del gimnasio de pesas y de trotar en la playa el día anterior.

El Ojo del Águila, el Espíritu del Carcayú: El silencio es la oportunidad infinita de la expresión. Un nuevo día, un sinfín de posibilidades. El cambio: la inmutable realidad. El futuro aparece como un flujo constante de oportunidades, de circunstancias, de eventos; hay que tomar decisiones a cada momento; hay que tener claridad de propósito y compromiso. La oscuridad antes del amanecer, es noche aún, todos duermen, se oye en el silencio los ruidos de la noche; nuestro día comienza. Somos veteranos, expertos. ¿De qué? ¿En qué? De la caza del poder personal. Poder: la capacidad de realizar trabajo por unidad de tiempo. Trabajo: fuerza aplicada por un espacio determinado. Poder: fuerza, espacio, tiempo. El más poderoso es el que lograr desempeñar los objetivos que se propone, el que aplica su fuerza por un tiempo en la esfera de su espacio. La intensidad y calidad de la fuerza aplicada es la medida del poder. Ese es el secreto: saber cómo determinar lo que se quiere hacer, y “abracadabra” – “así como digo se hace” – dicho y hecho. Espacio: “paso a paso”. Tiempo: “momento a momento”. Así es como se logran grandes cosas aun con pocos recursos exteriores, siendo el recurso más grande del universo la aplicación diestra del sistema más complejo, de la herramienta más sofisticada del universo: la mente humana. ¿Qué es el Sennin? El maestro de la mente, de la mente estratégica. ¡Y así comenzamos es día!

8:16 AM. Solucionamos el problema del Capitulo 8 de Tiempos de Miakoda. Cuando me encuentro atrancado en un nudo creativo, frente al cual estoy repleto de energía pero no encuentro la expresión adecuada acostumbro a cantar, a bailar, o a hacer ‘sombra’ (combate simulado solo) con armas, o a mano vacía. En retroanálisis, lo que acontece es que el canto es otra expresión de la pasión artística en la cual la forma ya está definida en las letras y en la música, y al cantar me toca a mí adaptarme a esa forma en vez de crear la adaptación de la expresión, que es la esencia de mi obstrucción: tengo el liquido pero me falta el envase.

            Todos tenemos que encontrar las formas de manejar nuestras mentes, de cruzar los ríos, navegar los mares, escalar las montañas, y atravesar las junglas y forestas de nuestra quinta dimensión para conseguir un rendimiento óptimo. En el canto encuentro resonancia en la música, en la letra, una vibración que luego me ayuda a encontrar otras conexiones creativas y cognitivas. También a veces empleo películas, filmes, de la misma forma. De hecho un ritmo musical puede ayudarme con el tempo de una poesía. Me acuerdo cuando le enseñe a mi hija Jackie a escribir poesía le puse la canción de “We didn’t start the fire,” de Billy Joel para que, sintiendo el ritmo y la rima, le ayudara a arrancar su propia inspiración poética.

            Como dijo el poeta Gustavo Adolfo Becquer – ¡puede que no haya poetas, pero siempre habrá poesía!

El ojo que se ve
El filo que se corta
No preciso escudo.




Lunes, 14 de febrero, 2011

En el principio érase el nin, “espíritu bajo disciplina,” y de ahí surgió el sennin, el “maestro-sabio del nin,” el maestro-estratega, el sabio-iluminado de la Quinta Dimensión.

5:37 AM
Ubicación: Sección no divulgada del Instituto KAIZEN Center de MAMBA-RYU.

Estado Anímico: Sereno, en poder del Nin.
Estado físico: Cansado, pero operacional, funcional.

El Ojo del Águila, el Espíritu del Carcayú: Llevamos un ratito despiertos. Lo interesante de la recién transparencia en nuestra vida es que la falta de producción es inmediatamente delatadora, reveladora – no hay más que decir: los que saben entienden y los que no entienden es que no saben. Lo importante es que aquí estamos no obstante, reportándonos para servicio, y algo sorprendidos de cuantos días han pasados desde nuestra última contribución. Las adversidades son oportunidades para demostrar nuestro verdadero metal: nada que mereciera la pena jamás se logró por hombre o mujer que no fuera diestro en superar la adversidad, en perseverar bajo condiciones hostiles. Pero es Tiempo de Grandes Espíritus y Leyendas, no de excusas, conformismos, o auto-conmiseraciones.

            Mucho ha sucedido, y hemos tenido oportunidad de mayor interacción social de la que acostumbramos y eso es siempre enriquecedor. De hecho todo es enriquecedor cuando uno vive de acuerdo a SEMPER KAIZEN y SEMPER ERUDITIO. Un MAMBA nunca se deja definir por sus circunstancias, sino que encuentra la manera de que las circunstancias sirvan su propósito: “shiken haramitsu daikomyo”, o dicho de otra forma, hay que siempre encontrar la forma de convertir las adversidades en oportunidades. Es lamentable ver como las personas se dejan acorralar por el cerco de su propia desdicha, evitando ver tanto las auténticas causas de su dolor como de su sufrimiento, ciegas a las soluciones posibles. Si dijera, en mi estilo acostumbrado, radical y tajante: “así se pasan los años, revolcándose en el lodazal de su problemática, justificándose en la historia de su victimización (o sea, de cómo ellos no tuvieron la culpa), y gozando de su autoconmiseración, en vez de hacer algo para cambiar su situación o estado” sería en parte verdad, pero sería solamente una verdad que aplicara a aquellos que hayan sido expuestos a unas enseñanzas que les diera esperanza, es decir, a opciones. La mayoría no lo son, y por lo tanto no son culpables de sus esquemas cognito-afectivos, ni de los círculos viciosos que perpetúan en sus vidas. De hecho, son otros presos del presidio de la Matrix. Ahora bien, ¿cuánta gente teniendo acceso a esas enseñanzas cambian? Poquísima. ¿Por qué? Porque esa es la naturaleza de la humanidad, de ahí la labor de un maestro-fundador-Sennin, o sea la mía, establecer las pautas para el Gran Cambio. Y esa labor es el Desafío Digno, porque el ser humano es bien necio en cuanto al cambio: nada le cuesta más que cambiarse a sí mismo.

            Uno de los aspectos que más limita a las personas es su supuesta, comúnmente aceptada, discapacidad de controlar sus emociones; culturalmente se ha dado como norma esa pasividad ante la manifestación de meros procesos electroquímicos en el sistema nervioso central. Es una posición absurda, auto-derrotista, pero “normal” en el sentido de popularmente aceptado, y es también la forma de librarse de la responsabilidad de quiénes son y de dónde están. Ciertamente es difícil, lo reconozco: no nací Shodai, ni mucho menos Sennin. En mi pasado he tenido, como todos los “normales” una gama de emociones de tremenda intensidad. Durante muchos, muchos años había temas de mi pasado, como mis experiencias con el racismo por ejemplo, que me resultaban tan dolorosas solamente pensar en ellas sentía tsunami emocional que me amenazaba literalmente con ahogarme; no digamos la experiencia con la notificación de la violación de mi hijo Alex, y en general todo aquello involucrado con mis experiencias con la Corte de Familia de San Diego.

            Bien, digo esto porque esas experiencias, y muchas, muchas más, me dan autoridad al decir que sí, sí se puede aprender a manejar las emociones, y nuestro estado anímico es el algo que sí puede ser sujeto o al menos tremendamente moderado por nuestra voluntad, por nuestros esquemas, por nuestro entrenamiento en el camino de la vida, y ante todo – esto os resultará familiar – por nuestra Identidad. Es decir, nos podemos “programar” a manejar nuestras emociones hasta el punto de que nuestra conducta y nuestra felicidad no sean dependientes de ellas – eso no significa que dejemos de sentir, ni de ser humanos: comenzaremos a ser una índole superior de seres humanos: aquellos que usan sus capacidades cerebrales en vez de ser victimas de las mismas. La formula es simple: primero uno tiene que reconocer y aceptar que es posible cambiarlas; segundo uno tiene que decidir que está en su mejor interés hacerlo; luego uno tiene que tomar la decisión de hacerlo – no de ‘pretender’ sino de ‘hacer’; finalmente, uno tiene que encontrar en un programa que le guíe en ese proceso. MAMBA es tal programa.

            Con el motivo de San Valentín dedicaré una anotación de la Bitácora de Shodai al tema del amor, y de la emoción.

El ojo que se ve
El filo que se corta
No preciso escudo.



Martes, 15 de febrero, 2011

En el principio érase el nin, “espíritu bajo disciplina,” y de ahí surgió el sennin, el “maestro-sabio del nin,” el maestro-estratega, el sabio-iluminado de la Quinta Dimensión.

7:08 AM
Ubicación: Sección no divulgada del Instituto KAIZEN Center de MAMBA-RYU.

Estado Anímico: Sereno, en poder del Nin.
Estado Físico: Enérgico.

Afuera se oye el aguilucho de especie no identificada. Bromeando nos lo figuramos Melquíades de los cuentos de Omayok. El día comienza, lleno de posibilidades, de decisiones. Muchos correos sin contestar, mucha batalla por librar; a cada instante de la vida existe un caos de contingencias y por cada decisión que tomamos en el presente el futuro se va determinando, formando, tomando un orden, y así, pasamos del caos al orden al nuevo caos de otro presente que se nos viene encima. Cada momento que decidimos, cuando decidimos y no simplemente nos dejamos llevar, el caos se va organizando; con la voluntad de la decisión estratégica, disciplinada, domamos el caos e imponemos orden en nuestra existencia. De ahí la tremenda importancia del pensar estratégicamente, para ir poniendo orden en el caos del tiempo y del espacio que se nos viene encima a cada instante.

            El “encantador de perros” – nos ha gustado mucho esa referencia como modelo de cómo funciona nuestro KAIZEN Familiar. Por supuesto, las personas son mucho más complejas, y en vez de modificar la conducta de un sólo animal tenemos que trabajar la manada entera: el desafío está en proporción a la complejidad del animal en cuestión, Más difícil aún es que no hay ejemplos que se les pueda dar a las personas de una cómo una familia funcional debería ser; no hay modelos que se enseñen de un hogar estable, ordenado, de un “Hogar KAIZEN” con el que puedan orientarse. Formular una metodología sin mi intervención directa también es un desafío. Por una parte cada familia es un caso particular, con su historia, con sus antecedentes, todos muy presentes en la quinta dimensión de sus miembros, en cada una de sus Cinco Esferas: el resultado acumulativo de traumas, de hábitos alimenticios, de patrones generacionales, de abusos, de abandonos – reales o fantaseados – etc. Cuando no hay una clara cadena de mando la estrategia ha de ser diferente. El encantador de perros tiene la ventaja de por un disfuncional que sea el amo como tal, tiene la autoridad clara de poder mandar a su perro con el entrenador, el cual tiene una “manada funcional” para guiar al animal en su formación; además de que tiene a un amo comprometido al cambio. Raras veces los seres humanos se comprometen a nada que no sea de los siete pecados capitales: Lujuria, Gula, Avaricia, Pereza, Ira, Envidia, Soberbia; o de la Terna Anti-KAIZEN: Ignorancia, Apatía, y Soberbia. Sin una patada en el trasero el ser humano no hace nada positivo de gran índole.

            En demasiados casos la magia estará en cómo traer armonía, cómo entrar y con nuestra presencia, de forma sutil, leve, sin que se den cuenta quizás – ¿sin que se den cuenta de que estamos, ahora somos fantasmas, o invisibles? Jajaja – lograr que los cambios se vayan imponiendo por autoridad sino por influencia indirecta como la hipnosis ericksoniana. ¿Hipnotizar a toda una familia sin que se den cuenta de ello? Así es, precisamente.

            ¡Idea! ¡En el segundo volumen de Maestros KAIZEN salen del Instituto Kaizen Center de MAMBA-RYU y se desplazan a una familia disfuncional y están presentes todo el día trabajando el KAIZEN Familiar, KAIZEN en el Hogar! ¡Brillante idea! ¿Se puede hacer eso? ¡Más bien, se TIENE que hacer eso! ¡La creación de una tradición de KAIZEN Familiar, de una metodología de reconstrucción familiar con MAMBA KAIZEN es imperativa para la PLAGA!

8:01 AM. Hemos decidido que en “FITA – Fuimos Guerreros” tendremos módulos de MAMBA KAIZEN para la Familia. En las mini-presentaciones sobre temas individuales de cómo la disfunción social se manifiesta y refleja en la familia, de donde origina, daremos módulos instructivos a modo de pautas para implementar en los hogares-familia.

8:30 AM. ¡Hoy, Lord Ishmael cabalga de nuevo!

8:31 AM Conversación:
³  ¿Cómo estás?
³  Funcional. Reportándome.
³  ¿Reportándote? ¿A ti mismo?
³  Algo así.
³  ¿Y cómo lo haces?
³  Cumpliendo conmigo mismo a cada momento.

El ojo que se ve
El filo que se corta
No preciso escudo.


Martes, 15 de febrero, 2011 2:22 PM

En el principio érase el nin, “espíritu bajo disciplina,” y de ahí surgió el sennin, el “maestro-sabio del nin,” el maestro-estratega, el sabio-iluminado de la Quinta Dimensión.

2:22 PM
Ubicación: Sección no divulgada del Instituto KAIZEN Center de MAMBA-RYU.

Estado Anímico: Sereno, en poder del Nin.
Estado Físico: Aletargado, como oso recién levantado de hibernación.

El Ojo del Águila. El espíritu del carcayú: Interesantemente me acaban de “diagnosticar”: la razón por la cual me interesa tanto “remediar las familias disfuncionales sin padre” es que sufro de la carencia de la mía propia, es decir, que en realidad no voy a ayudar a nadie sino a mí mismo. Me imaginé así: un ánima atormentada que perdió a su familia en un trágico accidente pero que por un extraño efecto causal de la física sobrenatural, del karma astrológico, y de la matemática meta-quántica no muere sino que ‘existe’ como fantasma errante, deambulando de hogar en disfuncional hogar, donde aparece de pronto, como ángel de la nada, imponiendo su programa de MAMBA KAIZEN en familias sin padre donde aparece de la nada y donde, de pronto y un día, cuando ya el perro no se sube al sofá, cuando cada uno lava sus platos en horario de rotación semanal, y cuando la oveja negra negativista desafiante con déficit de atención por fin saca su primer 9 en matemáticas, desaparece sin huella sin que haya pedido mayor pago que se le pulieran el aro y se le cepillaran las alas: el Ángel del MAMBA KAIZEN, ¡Suena como toda una trama para una serie de cuentos! ¡El Ángel del MAMBA KAIZEN! ¡Un nuevo blog! ¡Increíble! ¡Somos lo máximo colegas!

El ojo que se ve
El filo que se corta
No preciso escudo.



Martes, 15 de febrero, 2011 10:41 PM

En el principio érase el nin, “espíritu bajo disciplina,” y de ahí surgió el sennin, el “maestro-sabio del nin,” el maestro-estratega, el sabio-iluminado de la Quinta Dimensión.

10:41 PM
Ubicación: Centro de Comando y Control del Instituto KAIZEN Center de MAMBA-RYU.

Estado Anímico: Sereno, en poder del Nin.
Estado Físico: Un poco más descansado.

El Ojo del Águila. El espíritu del carcayú: Trabajando ahora en los Cuentos de Omayok, tomando un breve descanso. Salir y ver a la gente, tratar con gente es siempre estimulante. Me da nuevas oportunidades para estudiar nuevos patrones, observar reacciones, etc. Creo que el concepto de la familia nuclear como modelo de molécula social del ser humano ya no sirve. Necesitamos otro paradigma. Las personas no saben hacer familia, no saben ser madres, padres, hermanos, hijos, dueños de mascotas, esposos, esposas, etc., es decir, no sabemos vivir en molécula social: el ser humano no sabe SER humano, eso me queda cada vez más claro. Sobrevivimos a pesar de nuestras faltas. Me doy cuenta, recapacitando sobre mi vida, que a pesar de que aprendí muchas cosas de libros, maestros, profesores, padre, madre, etc., la gran mayoría de lo que he aprendido sobre el SER humano lo tuvo que integrar yo de muchas fuentes: no aprendemos en ningún lugar la información más relevante sobre nuestra especie, de cómo escoger una pareja, como disciplinar a nuestros hijos, como manejar nuestras emociones, como resolver disputas con la pareja, cómo dividir las tareas del hogar, como ser… como SER punto: como establecer una identidad. Todo eso lo podemos ‘descubrir’, como lo hice yo, pero con tremendo esfuerzo y al menos que uno esté tan dedicado como yo, no va a encontrar las respuestas o para cuando tengo el conocimiento ya no le pueda servir personalmente: si me hubiera tenido a mi como mentor cuando era chaval no hubiera cometido los errores que cometí para que diera lugar al hombre que soy, que por supuesto me encanta ser, pero no me hubiera sido preciso serlo: he tenido una gran vida, tremenda, no la cambiaria por ninguna otra pero no se la desearía ni a mis peores enemigos. De niño me di cuenta de que todos los grandes escritores tuvieron grandes vidas, y sufrieron grandes pérdidas – terreno y fertilizante –  para su grandeza.

            ¡El ratón! ¡Y en mi estudio privado en el segundo piso! ¡En el Centro de Comando y Control! La regó. Ya mi tolerancia ha rebasado el límite. ¡Le dejé vivir porque estaba ocupado en otras cosas y no tenia tiempo para hacerlo prioridad, pero esto ya es descaro por su parte! ¡Mañana echo mano a la tecnología y colorín colorado este mus músculos se ha terminado! ¡Este ratón es como Hitler, toma Polonia y no se le para y ahora quiere Europa entera! Le dedicaré su poema “Declaración de Guerra a un Ratón” y ya. Bueno, se me hace tarde y tengo mucho que escribir. Demasiado se me queda en el tintero y la distracción del ratón es un fastidio.

            El tema de las relaciones humanas pesa mucho; es un área en la cual MAMBA se distingue sumamente de la artes marciales, del budismo, del Zen, del Taoísmo, y traslapa, no tanto en principios pero sí en área y objetivo, con el Confucionismo del cual deriva, y ciertamente toma del Ubuntu (filosofía existencial/moral africana). 

El ojo que se ve
El filo que se corta
No preciso escudo.



Viernes, 18 de febrero, 2011 4:53 PM

En el principio érase el nin, “espíritu bajo disciplina,” y de ahí surgió el sennin, el “maestro-sabio del nin,” el maestro-estratega, el sabio-iluminado de la Quinta Dimensión.


Ubicación: Salón Principal del Instituto KAIZEN Center de MAMBA-RYU.

Estado Anímico: Sereno, en poder del Nin, tomando unos minutos de descanso entre los asaltos de la batalla.
Estado Físico: Más descansado, algo aturdido aún de la siesta tras una corta noche.

El Ojo del Águila. El espíritu del carcayú: El artículo sobre el amor objeto de una anotación de la Bitácora de Shodai está en vías de desarrollo; decidí transformarlo en algo más sustancial que mi mera opinión personal, e indagar en otras perspectivas – filosóficas, psicológicas, fisiológicas, etc. –   con respecto al mismo, es decir, será algo más sustancial de lo que había planificado pero el tema amerita una escritura más pausada, deliberada, profunda y extensa a la vez.

            El ratón descansa en paz en una bolsa de basura en el garaje; quería esperar a acabar sus días y devolverlo al gran Vacío del Todo universal hasta que tuviera tiempo de dedicarle una poesía, pero violó el santuario del Centro de Comando y Control del Instituto Kaizen Center de MAMBA-RYU incurriendo en la ira de Némesis, diosa de la venganza retributiva, la cuál se apoderó de mi, y guiando mis manos en causa justa y moral, preparó la trampa de muelle y lo demás ni hace historia. Viento y sombras con el/la.

            Las aguas caen del cielo, y los sonidos de las gotas en el patio trasero a mi derecha, y del techo de cristal sobre el “jardín secreto” de la entrada a mi izquierda, forman una sinfonía que se presta a una mediación, a simplemente cerrar los ojos como estoy haciendo y dejarse llevar por el impacto de las gotas sobre las diversas superficies y... entrando en un estado muy interno donde solamente hay gotas, impacto… sonidos… es la calma de la naturaleza donde nunca hay un silencio total pero si una armonía de sonidos que resulta relajante… Hace tiempo que no…subimos el Kundalini…el sonido del ordenador… ¡Teléfono! ¡Rayos! Bueno… otro momento será. Jajaja.

            OK, ya estamos de vuelta… La lluvia cae más fuerte, el golpeteo de las gotas invita a disolverse en ella …de hecho, creo que vamos a meditar ahora, aprovechando los sonidos de la naturaleza: ¡hagamos una ‘Meditación de la Lluvia!’ Relajamos el abdomen, la cara, los hombros, la boca, escaneamos el cuerpo por cualquier rigidez o tensión muscular y lo aflojamos, los dedos diestramente encuentran las teclas apropiadas aun con los ojos cerrados, las gota a nuestro alrededor, diferentes lugares… sólo existen las gotas, leve conciencia de los movimientos automáticos de los dedos, mas bien sólo sentimos el impacto de las yemas en las teclas, la lluvia, fuerte, energía relajada pero decidida cae y resuena, sigue cayendo … se renueva… solamente los sonidos de la lluvia… ¡Rayos! ¡Dejé el gchat conectado! OK, que será, será… A ver quién es y qué quiere.

El ojo que se ve
El filo que se corta
No preciso escudo.




Lunes, 20 de febrero, 2011 10:44 AM

En el principio érase el nin, “espíritu bajo disciplina,” y de ahí surgió el sennin, el “maestro-sabio del nin,” el maestro-estratega, el sabio-iluminado de la Quinta Dimensión.


Ubicación: Guarida privada del Instituto KAIZEN Center de MAMBA-RYU.

Estado Anímico: Sereno, en poder del Nin, algo descansado.
Estado Físico: Algo adolorido del hombro derecho – hay que volver al gimnasio – y de un espasmo muscular en un viejo desgarre en el bíceps femoral derecho resultado de correr en la arena blanda el viernes. Diría mi madre que mula vieja no está para trotes largos.

El Ojo del Águila. El espíritu del carcayú: No me acuerdo de cuando fue la última vez que estuviera tan casado y que tuviera tanto sueño combinados como en los últimos días. Mis actividades como Shodai Soke – “Maestro Fundador Director General” – de un Ryu se extienden a interacciones públicas y no solamente clases, seminario-talleres, consultas por una parte, o escritos por otra. Como Shodai no basta solamente crear el paradigma de programas que es MAMBA, sino también tengo que promover, reclutar y cultivar personas que constituirán la siguiente generación de Maestros – y de ahí mi sucesor. Esta labor es mucho más delicada y complicada que la de escribir un libro, guiar existencialmente a un individuo o a un grupo, o dar clases de artes marciales. Identificar talento, reclutar talento, cultivar talento requiere tiempo, destreza, psicología – individual y social – política, y energía.

            Reclutar es como ir de caza y los mejores cazadores fallan un 85% de las veces: estamos hablando de lobos, linces, tigres, guepardos, orcas, tiburones, etc. ¿Por qué las fallas? ¿Por qué si lo único que ofrezco es la libertad mental, espiritual? Simple: pocas personas quieren la responsabilidad que eso supone, es más fácil gozar de su posición de victima miserable que ponerse de pie y lidiar con las consecuencias – y consecuencias siempre hay.  Las presiones contextuales son tremendas para que se queden donde estén. Si la película de la Matrix no existiera tendría que haber escrito yo mismo el libro – para nuestro trabajo en el Ryu el filme “The Matrix” nos viene como anillo al dedo. Diferencias: yo no soy Morfeo en busca de un Neo ‘mesías’; lo que busco es aumentar el número de la ‘resistencia’ y de formar a una nueva generación de Morfeos. Pero las semejanzas superan las diferencias con creces, sobre todo, claro está, a nivel metafórico. Aquí, está claro, al igual que en la Matrix, que las personas que están aún conectadas – novios, novias, esposas, esposos, padres, hermanos, familiares en general, amigos, clero, etc., etc. – constituyen parte, gran parte, la mayor parte de las cadenas invisibles, grilletes impalpables, paredes intangibles que encierran a las personas en el Laberinto de su Miseria Personal – en su Matrix.

            Esa es la ironía, la gran dificultad, que dicha construcción queda construida por esquemas internos que fueron implantados y preprogramados por una cultura, historia, religión, tradiciones familiares, etc., reforzada por los traumas y las experiencias de toda una vida vivida en esos contextos, pero guardada, patrullada, vigilada, protegida por influencias ajenas al verdadero mejor interés personal del candidato, pero tremendamente influyentes no obstante. Aquí es donde se comienza a ver que el ‘amor’ que tanto profesan las personas no es sino un interés propio levemente disfrazado: prefieren verte preso con ellos y sabotear tu intento de escape que verte libre. Eso no es amor, sino el máximo egoísmo, y es lo que comúnmente pasa por amor en el ser humano. Toca eso con el tema central de “Tiempos de Miakoda” y con el ensayo mío sobre el amor que prometí ya hace días en la Bitácora de Shodai. Muchos alumnos/as tremendamente prometedores desaparecieron bajo el asedio de familiares – esposos/as, madres, hermanos, etc. – aun después tremendas mejoras en el Ryu y después de no haber encontrado ayuda en psicólogos, grupos religiosos, colegios, etc. ¿Motivo? Precisamente su éxito en el programa en cuanto a los cambios provocados en ellos suponían amenazas al control que ejercían estos otros “agentes” sobre sus vidas.
            Siempre hay que dar a las personas el beneficio de la duda, y no importa cuantas veces quedamos decepcionados hay que tener en cuenta que cada persona es cada persona, y en su mezcla de soberbia, ignorancia y apatía, siempre hay espacio para un rayo de entendimiento, de voluntad, y de humildad para que puedan aprovechar las oportunidades que se les presente para su superación. La triste verdad es más fácil matar a cien mil, un millón, que liberar a uno. El poder destructivo, autodestructivo, supera miles de veces el poder de reconstrucción de la identidad, que es precisamente lo que hace falta.

            Para guiar en una persona en ese procesa la relación transciende lo ‘profesional’ al que estamos acostumbrados, como ‘terapeuta-paciente’, por ejemplo. Esa relación es inútil para nuestro propósito. Somos Estrategas Existenciales, de estrategas de vida, no mero ‘come-cocos’. La relación base para nosotros en el Ryu es la de Sempai-Kohai, tan fundamental en el pensamiento y en la cultura oriental, tan desconocido en la occidental. La relación Senpai-Kohai es una relación sagrada, de honor, deber, entrega, compromiso total, que tiene sus fundamentos en la relación jerárquica natural a nuestra especie. El Senpai aporta su tutela, protección, disciplina, conocimiento y experiencia al Kohai; el Kohai a su vez le debe obediencia, lealtad, y respeto a su Senpai. Además, el Kohai tiene la responsabilidad de ayudar al Senpai en sus trabajos y tareas personales. La entrega de su Senpai es algo que los Kohai tienen que honrar, valorar y ganarse. No hay ‘reglas’ preestablecidas mas allá que esas – es tan sencillo, y tan difícil como eso. Como Shodai de un Ryu aún sin maestros o instructores que pudieran hacer de Sempais, todos en el Ryu son mis Kohais, lo cuál es agotador, pero con cada miembro es una función que desempeño con plena dedicación, honor, deber y pasión: SEMPER KAIZEN. Lo que más cuesta al latino, y al occidental en general, es corresponder a ese tipo de compromiso total que hasta ahora la verdad, no he visto ni de madres con sus hijos.

El ojo que se ve
El filo que se corta
No preciso escudo.



Martes, 21 de febrero, 2011 10:31 AM

En el principio érase el nin, “espíritu bajo disciplina,” y de ahí surgió el sennin, el “maestro-sabio del nin,” el maestro-estratega, el sabio-iluminado de la Quinta Dimensión.


Ubicación: Centro de Comando y Control del Instituto KAIZEN Center de MAMBA-RYU.
Estado Anímico: Sereno, en poder del Nin.
Estado Físico: Funcional, en recuperación.  

El Ojo del Águila. El espíritu del carcayú: Hay un silencio profundísimo en el Instituto KAIZEN Center de MAMBA-RYU. Me recuerda a la otra noche, el sábado, sobre la cual escribí pero no colgué:

 El silencio queda intermitentemente interrumpido por el ‘metralleo’  de granizo sobre el techo de cristal del ‘jardín secreto.’ Esta quietud contrasta tremendamente con el ajetreo que, no ha ni 24 horas, llenaba el Salón Principal donde me hallo presentemente. Ambos estados son de mi agrado, ambos me llenan, ambos cumplen su función, ambos forman parte del contexto en el cuál me desenvuelvo. El silencio interrumpido por sonidos que no aclaman mi atención en estos instantes son oportunidades para oír mis voces interiores, el ‘yo’, el ‘YO’, etc. Anoche durante el seminario de “FITA – Fuimos Guerreros”, la energía, el entusiasmo, las introspecciones, las contribuciones, el entendimiento alcanzado, las ‘fichas’ que cayeron, la emoción con un número record de personas – aún mucho menos de lo que deberíamos estar hospedando, pero un aumento significativo – era que… ¿alentador?... por una parte, agotadora por otra parte. ‘Sentir’ tantas mentes, sus reacciones a escenas de gran violencia es agotador. Mi trabajo me requiere ese tipo de conexión empática que agota. Algún día hablaré de él, ahora preciso de estar en silencio. 

            El silencio es un estado que el Sennin cultiva mucho; ese hábito corresponde a nuestra herencia como cazadores. El cazador cultiva el silencio, la quietud; lo admira, lo busca, lo anhela, lo precisa. Ese momento es la calma antes de la tormenta, de la explosión, de la matanza – o del fallido intento de la misma; es el estado meditativo que todos deberíais buscar e inculcar en vuestras vidas.

12:23 PM La reacción a mi Gazpacho ala Shodai es paradigmática del mundo en general con respecto a MAMBA y con respecto a mí mismo. La primera persona que se “atrevió” a hacer la receta acaba de comunicarme que, sorprendentemente le gustó y que fue un gran éxito en toda su familia. Es interesante, por no decir algo irritante – vale, es irritante, lo admito – la reacción que obtengo de las personas – esa misma también – antes de probar la receta. Por lo visto, por lo que tengo entendido, discutiendo este mismo tema, las personas ven los ingredientes y simplemente no se imaginan que vaya salir algo comestible, mucho menos tan sabroso como resulta ser una vez que sobrepasan a sus perjuicios y se lazan a lo “desconocido”. (¡Por Zeus, que es solamente una receta de cocina!) A lo que le respondí, “¿De verdad crees que yo colgaría algo al público que no fuese excelente?” “Pues no, pero entiendo la reacción de las personas,” Yo también la entiendo, la reacción quiero decir, pero no me deja de fastidiar porque es metafórico, alegórico, paradigmático de cómo reaccionan a todo lo MAMBA: prejuzgan sin siquiera comprender, y muchas veces aún después de amplia oportunidad para ello – ¡estoy hablando hasta de gente que debería saber mejor porque convivieron conmigo! Es cómo si de una formula química quisieran saber como sabe una sustancia. ¡Imposible! Hay que probarlo antes. De hecho, uno de los prejuicios más peyorativos, objeto del Capítulo 9 de Tiempos de Miakoda, es la comparación de MAMBA con la psicología – ¡como comparar la obra completa de Mozart o de Bach o de Beethoven con el género del narco-corrido! Simple: oyen que soy psicólogo y a eso se aferran y descuentan todo lo demás que también soy y que entra en la “receta” de MAMBA para la transformación personal, grupal, y organizacional. Piensan que “ya” lo tienen comprendido, catalogado, y que ya no precisa el tema de mayor análisis. Demasiadas veces en mis relaciones ‘personales’, con amistades o incluso con familiares ha acontecido lo que sucede con mi receta de gazpacho: las personas han insistido en “yo te conozco”, encasillándome en categorías de su limitado entendimiento, condenándoles a cometer frecuentes y graves infracciones, irreverencias, impertinencias dentro de la relación en vez de aceptar el “no, no me conoces porque no sabes lo que soy,” e insistir en el “sí, sé lo que eres” a lo cual respondo con mero silencio, ya que de necios es discutir con besugos. El resultado es predecible e infalible. ¡Aún y pesar de toda mi experiencia, de todo mi conocimiento, de todo mi Entendimiento, me sigue sorprendiendo a veces las personas con su suma ignorancia, apatía, y soberbia!

1:32 PM Acaban de decirme que el sobre-cansancio se nota en mis escritos ya que el número de erratas ha ascendido notablemente. “Not cool!” No me sorprende. Ayer me equivoqué en el nombre la postura que estaba enseñando, llamándola la posición “natural” en vez de la posición “neutral” – ¡nomenclatura que yo mismo había creado! El domingo mi hijo Jimmy también reparó que me veía muy cansado – demasiado de hecho. Sí, la fatiga la llevo arrastrando. Mi hijo quiso saber la causa. Le expliqué lo del fenómeno del “émpata” – habilidad crucial para el Estratega Existencial y propia de un Sennin. El émpata es la persona capaz de formar una “conexión empática”, es decir, de perspectiva profundamente emocional, sintiendo, dentro de lo que cabe sin conexiones directas a su sistema nervioso central, las emociones de otra persona – incluso aquellas emociones que ella misma no sienta por bloqueos inconscientes que se lo impiden, para lograr entender su perspectiva de la realidad, el motivo tras su conducta, y hasta cierto punto sus pensamientos. Esas emociones, esa conexión empática, se sienten en el vientre, o dependiendo, a veces en el pecho. Es cómo en las películas policíacas cuando un detective que persigue a un asesino en serie se conecta tanto con el psicópata que le ‘siente’ logrando intuir sus próximos movimientos mediante un entendimiento empático de sus motivaciones. Eso lo llamamos “leer” o “sentir” a una persona. No es un poder en absoluto sobrenatural, sino simplemente una combinación de intuición y de deducción, “deducción intuitiva”. Aquellas personas que convivimos violencia de pequeños, sobre todo violencia doméstica, somos mucho más adeptos a ello: cuestión de supervivencia intuir al entrar en la habitación si el horno estaba o no “para bollos”. Claro, la experiencia de mi Gran Entendimiento destapó o aumentó ciertas capacidades de esa índole. El problema es que cuando estoy en una situación de alto conflicto que se presta a ese tipo de análisis (la conexión empática), como en un seminario-taller, una consulta personal o más todavía, de familia, preciso precisamente empaparme de las emociones más oscuras de los presentes para entenderles. Un Sennin es un agujero negro para el lado oscuro de las personas en el sentido de que no solamente lo absorbe sino que en el proceso con frecuencia las personas en su presencia sacan su lado oscuro a relucir. De ahí su tremenda capacidad de entender a las personas – igual que el detective forense al psicópata – puesto que el lado oscuro es lo que domina, controla, y dictamina, en la conducta humana. Pero conectar empáticamente al lado oscuro de las personas es como tragar de su veneno y sin ser completamente inmune a él. El punto es que por eso preciso de periodos de aislamiento, porque no soy inmune a tales toxinas: me agotan. Ir al cine por ejemplo es diferente, no tengo conexión con las personas a mi alrededor, entonces no los “leo” – al menos que me detenga a observarlos. Me acuerdo cuando un alumno mío entró en mi presencia y sin tener motivo alguno le pregunté por su novia – resultó ser que ella había tenido un serio problema médico de índole muy personal. ¿Cómo lo supe? Simple: “conexión empática”. También es una habilidad que me sirve para predecir las reacciones de las personas, aun sin conocerlas, solo con tener cierta información sobre sus patrones. Poco tiene que ver mi trabajo como Estratega Existencial con el de un psicólogo.

El ojo que se ve
El filo que se corta
No preciso escudo.




Sábado, 25 de febrero, 2011 6:19 AM

En el principio érase el nin, “espíritu bajo disciplina,” y de ahí surgió el sennin, el “maestro-sabio del nin,” el maestro-estratega, el sabio-iluminado de la Quinta Dimensión.


Ubicación: Recamara privada del Instituto KAIZEN Center de MAMBA-RYU.
Estado Anímico: Sereno, en poder del Nin.
Estado Físico: Despertando. 

El Ojo del Águila. El espíritu del carcayú: La lluvia, el silencio, la tranquilidad, el sonido de tráfico leve en la distancia, el cuerpo arrancando, el aguilucho del parque, el sol tranquilamente amaneciendo: un nuevo dia, un sinfín de posibilidades; hay una vibración leve en el pecho y el estomago que corresponde al Kundalini del Sennin ajustándose a esa realidad. En pocos minutos el despertador sonará y tendremos que iniciar los preparativos para la clase de armas en el reducido dojo del garaje, mientras reconciliamos la realidad con los sueños de la noche, con sistemas corporales con los que amanecimos activados que nos recuerdan de su existencia, de su vigencia. Nadie comprendería hasta que punto la dedicación a la causa, a la misión, a la visión impone la programación de nuestro ser, programación reciproca entre el ‘Yo’ y el ‘YO’. ¿Cuántos años de disciplina, de visión, de intuición, de pasión, de decisión, de claridad? Comenzamos solamente a compartir y en ese proceso recapitulamos, el ‘Yo’ reconecta con decisiones, actos, pensamientos, experiencias, aprendizajes, etc., del pasado dentro del proceso de una vida tan concentrada, tan intensa, tan vivida, que un año son veinte, treinta… el despertador suena; reintegrémonos a la batalla…

El ojo que se ve
El filo que se corta
No preciso escudo.

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